¿Cuál era tu rostro antes de que tus padres se encontraran?
Conjunto de citas que, por alguna razón, me marcaron. Después de todo, otro modo de hablar sobre uno mismo.
24 diciembre 2006
20 diciembre 2006
Proverbios surrealistas
Los elefantes son contagiosos.
Cuando un huevo rompe otros huevos es que no le gustan las tortillas.
Los grandes pájaros hacen las pequeñas persianas.
Lavar el árbol.
Hay que pegarle a la madre mientras es joven.
Las cerezas caen donde los textos faltan.
Aplastar dos adoquines con la misma mosca.
Matar no es nunca robar.
Perro mal peinado se arranca los pelos.
Contrariar al coche fúnebre.
No rasquen el esqueleto de sus abuelos.
Un sueño sin estrellas es un sueño olvidado.
Paul Eluard y Benjamín Peret
07 diciembre 2006
Los ojos de María Celeste

Pablo Neruda Confieso que he vivido
Algunas respuestas sobre María Celeste en Enrique Robertson “Pablo Neruda, Julio Verne y las lágrimas de María Celeste"
(Foto Fundación Pablo Neruda)
03 diciembre 2006
Narrar contra la muerte
pues sabe que desde antes de Scherezada las ficciones son un medio de postergar la sentencia de muerte."
28 noviembre 2006
Danza da lúa en Santiago
¡Fita aquel branco galán,
olla seu transido corpo!
É a lúa que baila
na Quintana dos mortos.
Fita seu corpo transido,
negro de somas e lobos.
Nai: A lúa está bailando
na Quintana dos mortos.
¿Quén fire potro de pedra
na mesma porta do sono?
¡É a lúa! ¡É a lúa
na Quintana dos mortos!
¿Quén fita meus grises vidros
cheos de nubens seus ollos?
¡É a lúa! ¡É a lúa!
na Quintana dos mortos.
Déixame morrer no leito
soñando con froles d'ouro.
Nai: A lúa está bailando
na Quintana dos mortos.
¡Ai filla, co ár do céo
vólvome branca de pronto!
Non é o ar, é a triste lúa
na Quintana dos mortos.
¿Quén brúa co-este xemido
d'imenso boi melancónico?
Nai: é a lúa, é a lúa
na Quintana dos mortos.
Si, a lúa, a lúa
coronada de toxos,
¡que baila, e baila, e baila
na Quintana dos mortos!
Federico García Lorca Seis poemas gallegos
25 noviembre 2006
Una escena de lectura
El desempleado le lee una fábula a un niño:
“'La cigarra y la hormiga'. Érase una vez un país en el que vivían una cigarra y una hormiga. La hormiga era hacendosa y trabajadora y la cigarra, no: le gustaba cantar y dormir mientras la hormiga hacía sus labores. Pasó el tiempo, la hormiga trabajó y trabajó todo el verano, ahorró cuanto pudo y cuando llegó el invierno, la cigarra se moría de hambre y de frío, mientras que la hormiga tenía de todo... ¡Qué hija de puta la hormiga! La cigarra llegó a la puerta de la hormiga que le dijo “cigarrita, cigarrita, si hubieras trabajado como yo ahora no pasarías hambre y frío, y no le abrió la puerta....” ¿Pero quién ha escrito esto? Porque esto no es así, las cosas no son así, la hormiga... esta es una hormiga de la gran puta, y una especuladora y, además, aquí lo que no se dice es por qué unos nacen cigarra y otros hormiga, porque si se nace cigarra, estás jodido... ¡y eso aquí no lo pone!”
Los lunes al sol
21 noviembre 2006
18 noviembre 2006
Tres versiones del Cid
El Campeador se dirigió a su posada,
así como llegó a la puerta hallóla bien cerrada
por miedo al rey Alfonso así habían acordado
que si no la quebraba a la fuerza que no se la abriera nadie.
Los del mío Cid a altas voces llaman.
los de adentro no les quieren decir palabra.
Aguijó mío Cid, a la puerta se allegaba,
sacó el pie del estribo, un fuerte golpe daba,
no se abre la puerta que estaba bien cerrada.
Una niña de nueve años se acercaba:
"¡Ya Campeador, en buena hora ceñiste espada!
El rey lo ha vedado, anoche llegó su carta
con gran recado y bien sellada.
No osaremos abriros ni acoger por nada,
si no, perderíamos los haberes y las casas
y además los ojos de las caras.
Cid, en nuestro mal vos no ganáis nada,
mas ¡el creador vos valga con las sus virtudes santas!"
Esto la niña dijo y retornó a su casa.
Ya lo ve el Cid que del rey no debía esperar gracia.
Partiendo de la puerta, por Burgos aguijaba.
"Castilla"
El ciego sol se estrella
en las duras aristas de las armas,
llaga de luz los petos y espaldares
y flamea en las puntas de las lanzas.
El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
el destierro, con doce de los suyos
-polvo, sudor y hierro- , el Cid cabalga.
Cerrado está el mesón a piedra y lodo.
Nadie responde. Al pomo de la espada
y al cuento de las picas el postigo
va a ceder... ¡Quema el sol, el aire abrasa!
A los terribles golpes,
de eco ronco, una voz pura, de plata
y de cristal responde... Hay una niña
muy débil y muy blanca
en el umbral. Es toda
ojos azules y en los ojos lágrimas.
Oro pálido nimba
su carita curiosa y asustada.
“¡Buen Cid, pasad...! El rey nos dará muerte,
arruinará la casa,
y sembrará de sal el pobre campo
que mi padre trabaja...
Idos. El cielo os colme de venturas...
¡En nuestro mal, oh Cid no ganáis nada!”
Calla la niña y llora sin gemido...
Un sollozo infantil cruza la escuadra
de feroces guerreros,
y una voz inflexible grita “¡En marcha!”
El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al desierto, con doce de los suyos
-polvo, sudor y hierro-, el Cid cabalga.
Manuel Machado
"M. Machado"
Paráfrasis
Polvo
Sudor
Y
Hierro
El
Che
Cabalga
Efraín Huerta
09 noviembre 2006
La lucha de clases en la verdulería
"La mandarina es la fruta proletaria por antonomasia, esmerada y luchadora, se monta todo los días al colectivo para acudir a la obra o la fábrica, donde se desempeña en extenuantes jornadas de ocho horas. Siempre lista para ser pelada y explotada, sin auxilio de utensilio alguno, y respetuosa al punto de no manchar y chorrear, sin embargo las otras frutas la discriminan por su aroma penetrante, producto del infrutado trabajo al que es sometida.
La naranja de jugo es clase media baja, muy explotada, quizá más que la mandarina, pero aparenta un estándar de vida superior. La naranja con ombligo, por el contrario, cuenta con casa propia y se toma vacaciones en la costa todos los veranos.
La clase media alta de los cítricos está ocupada por el pomelo, claro que incluso aquí hay conflictos por un desigual reparto de la renta que favorece a la oligarquía del pomelo rosado por sobre la burguesía nacional del pomelo amarillo, aunque ambos exigen múltiples operaciones para su degustación que incluyen bol, cuchillo, azúcar y cucharita, lo que nos permite arribar a la conclusión de que, entre los cítricos, el lugar en la escala social es inversamente proporcional a la dificultad inherente a su consumo.
En esta particular familia frutal hay un brutal reparto de la riqueza: La sandía es proletaria, pero al menos ostenta el grado de obrero calificado, y se da el lujo de trabajar tres meses al año mientras que el melón es oligarca, artero y embaucador, abundan las teorías para descular si está a punto o no. Todas fallan a su debido momento.
La frutilla es clase alta, pero en diversas coyunturas adversas desciende hacia la más ramplona clase media y se rebaja hasta dos pesos el kilo, instancia durante la cual la humillación que sufre llega al grado de ser adquirida por abnegadas amas de casa que eluden su consumo directo y las convierten en dulce de conserva.
El durazno, la ciruela y el damasco son clase media progresista, solidarios y preocupados por la situación social, siempre dispuestos a votar a la centroizquierda y dar una mano cuando sea necesario.
La banana llega envuelta en misterio. Ni siquiera es seguro que se trate de una fruta (¿No hay países donde se la fríe en aceite para acompañar la comida? ¿No responde también al nombre de plátano? ¿Viaja con pasaporte falso?). No se sabe dónde trabaja ni cómo obtiene sus ingresos, alterna entre el lumpenproletariado y los negociados del narcotráfico y el lavado de dinero. Su posición es holgada pero sus métodos son más que sospechosos.
El kiwi vive muy bien, lo que no es de extrañar tratándose de un miembro del servicio diplomático. Representante de gobiernos foráneos, hace lobby por los intereses de sus empresas de bandera, pero su creciente parecido con un testículo de toro lo hace cada vez menos apetecible para una población que sufrió y gozó una década con sus tejes y manejes.
La uva es un pariente del interior que posee campos y nos visita con toda su familia una vez al año para alegrarnos en las noches tórridas de verano. Si bien es cierto que tiene mucha plata eso no cambia su estilo campechano y su don de gente. Además le debemos el vino, por lo que le estamos eternamente agradecidos.
La manzana se esforzó y logró un título universitario, lo que le permite vivir con el aceptable pasar de un profesional en nuestro país. A veces aspira a más, pero no puede salvar sus limitaciones de clase.
Y sí, claro, la aristocracia está representada por la cereza, fruta de alcurnia que rara vez tenemos el placer de entrever, y a lo lejos. Pero si se trata de auténtica realeza, de sangre azul, debemos rendirnos ante la más excelsa representante de la monarquía: su majestad el arándano: jet set internacional que posee tierras privilegiadas en nuestro país pero jamás sabremos de su estadía en estos pagos. Si alguien tuvo el honor de tratar a esta fruta de alta alcurnia y nombre en esdrújula, por favor, informe a qué tiene gusto.
08 noviembre 2006
Principios
"No era Rimbaud. Sólo era un niño indio."
05 noviembre 2006
O maio
Aquí ven o maio
de frores cuberto...
Puxéronse á porta
cantándome os nenos;
i os puchos furados
pra min estendendo,
pedíronme crocas
dos meus castiñeiros.
Pasai, rapaciños,
calados e quedos,
que o que é polo de hoxe
que darvos non teño.
Eu sónvo-lo probe
do pobo gallego:
¡Pra min non hai maio,
pra min sempre é inverno!...
Cando eu me atopare
de donos liberto
i o pan non me quiten
trabucos e préstemos,
e como os do abade
frorezan meus eidos,
chegado habrá entonces,
o maio que eu quero.
¿Queredes castañas
dos meus castiñeiros?...
Cantádeme un maio
sin bruxas nin demos:
un maio sin segas,
usuras nin preitos,
sin quintas, nin portas,
nin foros, nin cregos.
01 noviembre 2006
No te veré morir
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.
28 octubre 2006
26 octubre 2006
Traducciones
Guardo el don de tus páginas grabado
en el fondo del alma, de ti llena;
que para siempre allí la ha iluminado
con su fulgor la eternidad terrena.
Hasta Cerebro y Corazón, al menos
subsistan según leyes de Natura
y el olvido no filtre sus venenos,
ha de alzarse en mí en triunfo tu figura.
Retener para mí tu manuscrito
mi culto por tu amor no acrecentara,
y pasarlo a otras manos no es delito
cuando mi alma tu recuerdo ampara.
Conservar algo para así evocarte,
Fuera admitir que puedo yo olvidarte.
CXXII
O a lo menos tanto como mi cerebro y mi corazón conserven de la naturaleza la facultad de existir; hasta que ellos extirpen de la renta del olvido su parte de ti, tu recuerdo permanecerá en mí imborrable.
Su poder de retención no alcanzaría a tanto, ni yo tengo necesidad de cortes en su cera para llevar la cuenta de tu caro amor; así, me he atrevido a darlas a otros, para confiarme a estas otras tabletas más capaces de contenerte.
Conservar algo que me ayude a recordarte, sería admitir que te puedo olvidar.
CXXII
Thy gift, thy tables, are within my brain
Full character'd with lasting memory,
which shall above; that idle rank remain,
beyond all date, even to eternity:
or, at the least, so long as brain and heart
have faculty by nature to subsist;
Till, each to razed oblivion yield his part
of thee, thy record never can be miss'd.
That poor retention could not so much hold,
nor need I tallies thy dear love to score;
therefore to give them from me was I bold,
to trust those tables that receive thee more:
to keep an adjunct to remember thee
were to import forgetfulness in me.
24 octubre 2006
Palabras infames
"Es que yo creo en el poder liberador de la palabra. Pero también creo en su poder de destrucción pues así como hay palabras liberadoras también las hay destructoras, palabras que yo llamaría irremediables porque aunque parezca que se las lleva el viento, una vez pronunciadas ya no hay remedio, como no lo hay cuando le pegan a uno una puñalada en el corazón buscándole el centro del alma."
"Yo volví a mi discurso interior, a esta interminable perorata que me estoy pronunciando desde siempre y que no acaba: que lo uno, que lo otro, que por qué sí, que por qué no, que quién soy. Nada, nadie. Una barquita al garete en un mar sin fondo. Y he aquí que desde ese pozo de silencio quieto en el que el tiempo se podría empantanado empecé a oír por sobre el ronroneo de mis pensamientos los ajenos."
"Los recuerdos son una carga necia, doctor, un fardo estúpido. Y el pasado un cadáver que hay que enterrar prontico o se pudre uno en vida con él."
23 octubre 2006
Una estética de la provocación
Hace unos años –y casi por casualidad- la literatura gallega me regaló una de las tantas sorpresa que me guarda: encontré la novela Polaroid de Suso de Toro. El texto, para mí deslumbrante por diversos motivos, es un acto de provocación y de justicia poética. Pero no crean que estoy por hacer una apología de un texto que no la necesita. Sólo pretendo llenar un vacío. Desde el 86, dos fragmentos de Polaroid se autonomizaron respecto del límite que fija la pertenencia a un texto mayor. Me refiero, por supuesto, a los Manifestos kamikazes. Increíblemente, esos fragmentos no pueden encontrarse en internet. Me dispongo hoy a tipearlos como un regalo para los navegantes y como un homenaje a esa gran novela de la literatura de Galicia que es Polaroid:
“(APOTEOSE DO CHURRASCO)
MANIFESTO KAMIKAZE
Confesemos en voz alta o cancro irreversible que roe o país, démoslle unha morte digna a esta prea que xa fede. ¿De que vale esta agonía alongada?
No seu tempo, Manuel Antonio tivo a radical audacia de mandar á merda toda a literatura galega. Celso Emilio, no seu, enfrentouse á verdade oficial e descubriu o que coidou verdadeiro rostro do país e nun ataque suicida tirouse a escornar contra dos Ananos imparables, vermes da autodestrucción. Pasou o tempo e o cancro adonouse ata o cerne de todas e cada unha das extremidades desta prea podre.
¿Como reprimi-lo gómito diante de tanta solemne inauguración presidencial de Feiras da Empanada argalladas por Asociacións de Amas de Casa? ¿Como aturar tanta procesión da Mortalla da Cantora, santa avogosa da Saudade, tanto menea-la pantasma do ‘ilustre polígrafo rianxeiro’? Abandonemos só un intre o escepticismo, o sarcasmo e o cinismo e teñámo-la radical honestidade de amosa-lo verdadeiro rostro do país, porque debaixo de tanta discreta mezquindade e mediocridade CORRE UNHA VEA LOIRA de MERDA, CORRE UN RÍO DE XUDRE.
¿Seguiremos a asistir e a oficiar impasibles esta lenta, morosa ceremonia de esterilidade, autoodio e extinción? ¿Deixaremos que eses monifates solemnes, monstros mutantes de pel untuosa e mol coma a empanada, que axudan ese bafo a esterco que escorrentan co botafumeiro do ‘enxebre’, sigan a contemplar rexoubando dende a altura esta agonía lamentable? ¡FRENTE DO SOMETIMENTO E A INDIGNIDADE DUN PAÍS DE BOIS, ERGÁMO-LA TESTA CON ORGULLO, MESMO CON INSOLENCIA!
Os incendios que inzan o páis ameazándoo de desertizar son aínda tímidos. A desaparición do noso idioma esmagado polo invasor é excesivamente lenta, e, ¿imos deixar que o rematen outros?
Non hai volta atrás e estamos ó cabo do camiño, ¡CAMIÑEMOS! ¡CONDUZAMOS NÓS ESTA MORTE CON DIGNIDADE! ¡DESTRUÁMO-LO QUE QUEDA DO PAÍS! ¡DESTRUÁMO-LO QUE QUEDA DA NOSA CULTURA E DO NOSO IDIOMA! ¡REMATEMOS!
(APOTEOSE DO CHURRASCO)
GALICIA, ESA MERDA
¿É a VIDA logo esta moitedume de pantasmas ocupada en autodestruírse? ¿Nos será a MORTE? ¿Non será a morte esas sombras semiexistentes penosamente adicadas a que todo siga igual?
¿Non é a morte esas recuas de homínidos que periódica e ritualmente votan e escollen entre eles ós máis infames para que os destrúan? ¿Non é a morte a súa literatura, esa queixa monótona, gris e impotente, feita por catro pelmas para vinte plastas?
¿Pero é que logo NON SÓDE-LA MORTE?
Son cativos eses afáns autodestructivos de esta reserva lamentable de pantasmas (incendios forestais, destrucción das costas, do idioma,...), sempre incertos, dubidosos, e frenados por un certo agarrarse á mediocre subsistencia pantasmal. NÓS DESEXAMO-LA DESTRUCCIÓN E ENTERRO DESTE MORTO, o voso alimento. Somos partidarios da eutanasia e queremos unha morte digna para este indigno ser semivivo.
¡PROFANÉMO-LO PANTEÓN DE GALEGOS ILUSTRES!
¡DERRUBÉMO-LA CASA-MUSEO DE ROSALÍA!
¡FAGAMOS CROQUETAS COA MOMIA DE CASTELAO!
¡REMATEMOS CON GALICIA E O GALLEGO!
KAMIKAZES”
Suso de Toro Polaroid
11 octubre 2006
Los ojos de Dios
el cuerpo de Francisco Chartres,
que, con inflexible constancia
e inevitable uniformidad de vida,
persistió
a pesar de las enfermedades y de la vejez,
en el ejercicio de todos los vicios humanos,
salvo la prodigalidad y la hipocresía.
Lo preservó de la primera, su insaciable avaricia,
de la segunda, su incomparable descaro.
No fue menos eminente
en la constante depravación de sus costumbres
que certero
en la acumulación de riquezas,
porque, sin profesión ni oficio,
sin el manejo de dineros públicos,
y sin cargo que justificara el soborno,
adquirió, o mejor dicho, creó
una fortuna de potentado.
Fue la única persona de su tiempo
que supo defraudar sin la máscara de la decencia,
y conservar su mezquindad prístina
cuando tuvo millones.
Habiendo merecido en todos sus días la horca, por
lo que hizo,
finalmente fue condenado a ella por lo que no pudo hacer.
¡Oh, Indignado Lector!
No creas que esta vida ha sido inútil para los hombres.
La providencia hizo prosperar al más indigno
de todos los mortales,
y fue cómplice de sus excecrables designios,
para dar a la posteridad
una prueba y un ejemplo insignes,
del ínfimo valor que tiene
una riqueza enorme
a los ojos de Dios.
07 octubre 2006
La tumba y la bandera
27 septiembre 2006
Secretos
18 septiembre 2006
Ausencias
15 septiembre 2006
Maldiciones
Maldición de Oliverio Girondo:
Que los ruidos te perforen los dientes, como una lima de dentista, y la memoria se te llene de herrumbre, de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros, una pata de araña; que sólo puedas alimentarte de barajas usadas y que el sueño te reduzca, como una aplanadora, al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle, hasta los faroles te corran a patadas; que un fanatismo irresistible te obligue a posternarte ante los tachos de basura y que todos los habitantes de la ciudad te confundan con un meadero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor", digas: "Pescado frito"; que tus manos intenten estrangularte a cada rato, y que en vez de tirar el cigarrillo, seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones; que al acostarse junto a ti, se metamorfosee en sanguijuela, y que después de parir un cuervo, alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto, para que los espejos, al mirarte, se suiciden de repugnancia; que tu único entretenimiento consista en instalarte en la sala de espera de los dentistas, disfrazado de cocodrilo, y que te enamores, tan locamente, de una caja de hierro, que no puedas dejar, ni un solo instante, de lamerle la cerradura.
Espantapájaros, 1932.
Maldición de Tibulo:
Que con su boca sangrienta devore sangrientos manjares;
Tristes brebajes que beba bien rebosantes de hiel;
Vuelen en torno de aquélla las almas que lloran su sino
siempre y que cante violenta desde el tejado la strix;
Que enloquecida, llevada del hambre, en las tumbas las yerbas
busque y los huesos que allí dejan los lobos furiosos
que con los muslos desnudos aúlle cruzando las calles;
que desde el trivio la turba de ásperos perros avance.
Va a ser así: sus señales da el dios: ¡dioses tiene quien ama!
Venus se duele, olvidada por la injusticia que es ley.
“Ojalá te enamores”.
11 septiembre 2006
Una estampa sobre el maestro
05 septiembre 2006
Historias
01 septiembre 2006
La voz de la Revolución
¿Yo escribí eso, aquí, en Buenos Aires, mientras oía llegar la lluvia, el invierno, la noche? Escribí: mi lengua se pudre. ¿Yo escribí eso, hoy, un día de junio, mientras oía llegar la lluvia, el invierno, la noche?
Y ahora escribo: me llamaron -¿importa cuándo?- el orador de la Revolución. Escribo: una risa larga y trastornada se enrosca en el vientre de quien fue llamado el orador de la Revolución. Escribo: mi boca no ríe. La podredumbre prohíbe, a mi boca, la risa.
17 agosto 2006
Memoria da noite
Madrugada, o porto adormeceu, amor,
a lúa abanea sobre as ondas
piso espellos antes de que saia o sol
na noite gardei a túa memoria.
Perderei outra vez a vida
cando rompa a luz nos cons,
perderei o día que aprendín a bicar
palabras dos teus ollos sobre o mar,
perderei o día que aprendín a bicar
palabras dos teus ollos sobre o mar.
Veu o loito antes de vir o rumor,
levouno a marea baixo a sombra.
Barcos negros sulcan a mañá sen voz,
as redes baleiras, sen gaivotas.
E dirán, contarán mentiras
para ofrecerllas ao Patrón:
quererán pechar cunhas moedas, quizais,
os teus ollos abertos sobre o mar,
quererán pechar cunhas moedas, quizais,
os teus ollos abertos sobre o mar.
Madrugada, o porto despertou, amor,
o reloxo do bar quedou varado
na costeira muda da desolación.
Non imos esquecer, nin perdoalo.
Volverei, volverei á vida
cando rompa a luz nos cons
porque nós arrancamos todo o orgullo do mar,
non nos afundiremos nunca máis
que na túa memoria xa non hai volta atrás:
non nos humillaredes NUNCA MÁIS."
07 agosto 2006
Las dos orillas
05 agosto 2006
31 julio 2006
Dirección única, caminos múltiples
25 julio 2006
Cinguirei o teu van...
Estreitarei a túa cinta leve
con medo de perder cousas de vidro
Valeiradas estancias de crepúsculo
infernan vermellóns rubíns de escuma
e toda estrelecente rubra prata
convócame a encarnada cuncha lisa
Esta illa de pedra sobre a lámina
do mar de Lapamán en quedo intre
detén o cor cesura de infinito
ou estantía suspensión de tránsitos
Buguinas incendiadas de silenzo
prorrompen en estrépito calado
A onda no reventa que está inmóvil
detida no proceso de apreixarte
Moimento de sí mesmo o sol deténse
e o seu fulxir de fogo que alapea
fíxase en brasa ou moeda estática
Ficou queda a gavota a dorna absorta
Naufragou no meu verso tanto instante
Porque hei de rachar este ar de mármores
cinguirei o teu van e nun asombro
de carnes todo voltará a ser móvil
[Estrecharé tu cintura leve
con miedo de perder cosas de vidrio
Vaciadas estancias de crepúsculo
infiernan rojos rubíes de espuma
y toda titilante rubia plata
me llama a la encarnada valva lisa
Esta isla de piedra sobre el espejo
del mar de Lapamán en quieto instante
detiene el color cesura de infinito
o estacionada suspensión de tránsitos
Caracolas incendiadas de silencio
prorrumpen en estrépito callado
La ola no revienta que está inmóvil
detenida en el proceso de apresarte
Tumba de sí mismo el sol se para
y su brillar de fuego que incinera
se fija en brasa o moneda estática
Quedó quieta la gaviota la dorna absorta
Naufragó en mi verso tanto instante
Porque romperé este aire de mármoles
ceñiré tu cintura y en un asombro
de carnes todo volverá a ser móvil]
21 julio 2006
11 julio 2006
04 julio 2006
02 julio 2006
Con los hombres azules
el gallo de la madrugada,
sobre el péndulo que en la vigilia se mueve.
Tus rotundas palabras, tu cortante gesto
son el gélido viento que silba
por las rendijas de mi pensamiento.
Y es tan grande la tristeza que hoy siento yo...
Aléjate espejismo del amor eterno,
sólo eres literaria veleidad.
Ni al peregrino das posada
ni al sediento agua
ni al que ansía saber muestras la verdad.
Detesto el tiempo, la ansiedad lamento.
Descansar sólo quiero, junto al calor del fuego,
Me amarro al momento, lo único que deseo
con los hombres azules irme al azul desierto.
Es lo que deseo, y a ti te deseo
que de cascabeles, pífanos y timbales
se alegre tu camino.
Nunca te sea adverso el destino.
Que encuentres en tu vida
amigos diáfanos y entretenidos.
Sobre mis párpados velas,
frágil ave de la madrugada.
Eres péndulo que en la vigilia me hieres.
Tus rotundas palabras, tu cortante gesto
son el gélido viento que silba
por las rendijas de mi pensamiento.
Y es tan grande la nostalgia que hoy siento yo...
Aléjate espejismo del amor eterno,
sólo eres literaria veleidad.
Ni al peregrino das posada
ni al sediento agua
ni al que ansía saber muestras la verdad.
Somete el tiempo, apagará el lamento
bajo un límpido cielo al calor del fuego.
Me amarro al momento, lo único que deseo
con los hombres azules irme al azul desierto.
Es lo que deseo.
Y a ti te deseo que encuentres tu camino.
Es lo que hoy te deseo y lo que hoy te escribo.
18 junio 2006
Diálogo entre sombras
Jorge Luis Borges visitó la ciudad de México en 1973. Amable, accedió a todos los «impiadosos compromisos» que, según sus palabras, «confundían a un modesto autor con un pésimo actor». De la breve entrevista que sostuvo con el Licenciado Luis Echeverría se sabe poco. El extinto periodista colombiano Miguel Cantero le preguntó meses después por la impresión que le causó el mandatario. A lo cual Borges respondió:
«Nunca me tomé en serio. Pero si ése es el presidente, prefiero no imaginar al gobierno». A su llegada al país, el escritor argentino «pidió un favor» a sus anfitriones. Quería hablar con Juan Rulfo. Le sugirieron entonces un desayuno. «Pido clemencia -respondió-. Prefiero los atardeceres. Las mañanas me derrotan. Ya no tengo el brío ni las fuerzas para entregar al día lo que se merece. Hoy el crepúsculo me sienta mejor. Sólo quiero conversar con mi amigo Rulfo».
Reproducimos la conversación sin reclamo alguno de precisión. Las fuentes son demasiado vagas para permitirlo:
Rulfo: Maestro, soy yo, Rulfo. Que bueno que ya llegó. Usted sabe cómo lo estimamos y lo admiramos.
Borges: Finalmente, Rulfo. Ya no puedo ver un país, pero lo puedo escuchar. Y escucho tanta amabilidad. Ya había olvidado la verdadera dimensión de esta gran costumbre. Pero no me llame Borges y menos «maestro», dígame Jorge Luis.
Rulfo: Qué amable. Usted dígame entonces Juan.
Borges: Le voy a ser sincero. Me gusta más Juan que Jorge Luis, con sus cuatro letras tan breves y tan definitivas. La brevedad ha sido siempre una de mis predilecciones.
Rulfo: No, eso sí que no. Juan cualquiera, pero Jorge Luis, sólo Borges.
Borges: Usted tan atento como siempre. Dígame, ¿cómo ha estado últimamente?
Rulfo: ¿Yo? Pues muriéndome, muriéndome por ahí.
Borges: Entonces no le ha ido tan mal.
Rulfo: ¿Cómo así?
Borges: Imagínese, don Juan, lo desdichado que seríamos si fuéramos inmortales.
Rulfo: Sí, verdad. Después anda uno por ahí muerto haciendo como si estuviera uno vivo.
Borges: Le voy a confiar un secreto. Mi abuelo, el general, decía que no se llamaba Borges, que su nombre verdadero era otro, secreto. Sospechoso que se llamaba Pedro Páramo. Yo entonces soy una reedición de lo que usted escribió sobre los de Comala.
Rulfo: Así ya me puedo morir en serio.
"Muriéndome por ahí" en Cuadernos de Marcha, Uruguay.
14 junio 2006
Borges

No habrá nunca una puerta. Estás adentro
Y el alcázar abarca el universo
y no tiene ni anverso ni reverso
ni externo muro ni secreto centro.
No esperes que el rigor de tu camino
que tercamente se bifurca en otro,
tendrá fin. Es de hierro tu destino
como tu juez. No aguardes la embestida
del toro que es un hombre y cuya extraña
forma plural da horror a la maraña
de interminable piedra entretejida.
No existe. Nada esperes. Ni siquiera
en el negro crepúsculo la fiera.
