02 julio 2006

Con los hombres azules

Sobre mis párpados vela
el gallo de la madrugada,
sobre el péndulo que en la vigilia se mueve.
Tus rotundas palabras, tu cortante gesto
son el gélido viento que silba
por las rendijas de mi pensamiento.
Y es tan grande la tristeza que hoy siento yo...

Aléjate espejismo del amor eterno,
sólo eres literaria veleidad.
Ni al peregrino das posada
ni al sediento agua
ni al que ansía saber muestras la verdad.

Detesto el tiempo, la ansiedad lamento.
Descansar sólo quiero, junto al calor del fuego,
Me amarro al momento, lo único que deseo
con los hombres azules irme al azul desierto.
Es lo que deseo, y a ti te deseo
que de cascabeles, pífanos y timbales
se alegre tu camino.
Nunca te sea adverso el destino.
Que encuentres en tu vida
amigos diáfanos y entretenidos.

Sobre mis párpados velas,
frágil ave de la madrugada.
Eres péndulo que en la vigilia me hieres.
Tus rotundas palabras, tu cortante gesto
son el gélido viento que silba
por las rendijas de mi pensamiento.
Y es tan grande la nostalgia que hoy siento yo...

Aléjate espejismo del amor eterno,
sólo eres literaria veleidad.
Ni al peregrino das posada
ni al sediento agua
ni al que ansía saber muestras la verdad.

Somete el tiempo, apagará el lamento
bajo un límpido cielo al calor del fuego.
Me amarro al momento, lo único que deseo
con los hombres azules irme al azul desierto.
Es lo que deseo.
Y a ti te deseo que encuentres tu camino.
Es lo que hoy te deseo y lo que hoy te escribo.
Manolo García

2 comentarios:

Federico Marín dijo...

Sos tenaz con este muchcho, eh. Por acá está sonando mucho un tal de Directos, sirocos y no sé qué más. Si querés te lo llevo.
Besos
pd- Qué será un siroco :-0

Cobiñas dijo...

No temas, a tenaz no te gana nadie :-)
Gracias, lo tengo, lo tengo: lo bajé hace unos días. No sé si 'siroco' tiene sentidos musicales, pero hasta donde sé, es una tormenta de arena.
Besos