27 abril 2016

Vivir

"Vivir es pasar de un espacio a otro haciendo lo posible para no golpearse"

Georges Perec Especies de espacios.

17 marzo 2016

La voluntad

"Porque la gravedad es una cosa y la voluntad otra... Yo veía la voluntad en todo... En la ventana de un tren, ahí donde para la gente hay un rectángulo que recorre el campo dejando atrás postes de teléfono, para mí había una persecución de postes desbocados, fra, fra, que entraban corriendo como locos por el borde de la ventana y por el otro se iban sin mirar a los costados. Si me bajaba en una estación, que los postes se huieran quedado quietos de golpe me parecía lógico por lo cansados que debían de estar... Eran inversiones sencillas, ya ves, pero lamentablemente siempre me agarraban desprevenida, mucho más cuando yo estaba en juego. Entonces se convertía en una cuestión de dominio. Los objetos... Los ojetos decidían sobre mí; todavía lo hacen, a veces. Una sensación, a lo mejor: que en vez de beber el café, me invade, no, mejor me infiltra un hilo caliente; que una naranja no se está dejando masticar, si no que me acidifica, ¿puedo decirlo así? Y muchas veces, muchas veces, que el día es un segmento claro, único, detenido, siempre el mismo lugar de paso, una zona del redondel oscuro por donde yo voy empujando algo sin parar... Exagero, seguramente, y vos estarás pensando que exagero mucho... Pero lo que puedo asegurarte es que con los años y las expulsiones y los sellos que se acumulaban en los pasaportes, el mundo se empezó a mover con más habilidad y más rapidez que yo, y a mí me daba mucho trabajo embocar el cuerpo en el hueco de una puerta..."

Marcelo Cohen El oído absoluto

07 febrero 2016

Los demasiados libros

La gente que quisiera ser culta va con temor a las librerías, se marea ante la inmensidad de todo lo que no ha leído, compra algo que le han dicho que es bueno, hace el intento de leerlo, sin éxito, y cuando tiene ya media docena de libros sin leer, se siente tan mal que no se atreve a comprar otros. En cambio, la gente verdaderamente culta es capaz de tener en su casa miles de libros que no ha leído, sin perder el aplomo, ni dejar de seguir comprando más. "Toda bilioteca personal es un proyecto de lectura" dice un aforismo de José Gaos. La observación es tan exacta que, para ser también irónica, requiere la complicidad del lector bajo una especie de imperativo moral, que todos más o menos acatamos: un libro no leído es un proyecto no cumplido. Tener a la vista libros no leídos es como girar cheques sin fondos: un fraude a las visitas.

Gabriel Zaid en Los demasiados libros.

06 febrero 2016

Pasa y olvida



Peregrino que vas buscando en vano
un camino mejor que tu camino,
¿cómo quieres que yo te dé la mano,
si mi signo es tu signo, Peregrino?
No llegarás jamás a tu destino;
llevas la muerte en ti como el gusano
que te roe lo que tienes de humano...
¡lo que tienes de humano y de divino!
Sigue tranquilamente, ¡oh, caminante!
Todavía te queda muy distante
ese país incógnito que sueñas...
Y soñar es un mal. Pasa y olvida,
pues si te empeñas en soñar, te empeñas
en aventar la llama de tu vida.


Rubén Darío (18/1/1867-6/2/1916)

27 enero 2016

Palimpsestos

«Si se pudiera romper y tirar el pasado como el borrador de una carta o de un libro. Pero ahí queda siempre, manchando la copia en limpio, y yo creo que eso es el verdadero futuro».

Julio Cortázar "Cartas de mamá".

25 enero 2016

Luz

"Uno se apaga y luego teme encender de nuevo la luz".

Marcial Gala en La catedral de los negros.

24 enero 2016

Un gato en un departamento vacío

Morir, eso no se le hace a un gato.
Porque qué puede hacer un gato
en un piso vacío.
Trepar por las paredes.
Restregarse entre los muebles.
Parece que nada ha cambiado
y, sin embargo, ha cambiado.
Que nada se ha movido,
pero está descolocado.
Y por la noche la lámpara ya no se enciende.

Se oyen pasos en la escalera,
pero no son ésos.
La mano que pone el pescado en el plato
tampoco es aquella que lo ponía.

Hay algo aquí que no empieza
a la hora de siempre.
Hay algo que no ocurre
como debería.
Aquí había alguien que estaba y estaba,
que de repente se fue
e insistentemente no está.

Se ha buscado en todos los armarios.
Se ha recorrido la estantería.
Se ha husmeado debajo de la alfombra y se ha mirado.
Incluso se ha roto la prohibición
y se han desparramado los papeles.
Qué más se puede hacer.
Dormir y esperar.

Ya verá cuando regrese,
ya verá cuando aparezca.
Se va a enterar
de que eso no se le puede hacer a un gato.
Irá hacia él
como si no quisiera,
despacito,
con las patas muy ofendidas.
Y nada de saltos ni maullidos al principio.

 Wislawa Szymborska

04 enero 2016

Lecturas inolvidables

"Es imposible la paz y acaso por eso es por lo que se escribe y, como escribir tampoco aplaca ese dolor, la escritura se torna en un acto ofensivo e inútil. Es solo otra oración, otro párrafo, otra página, sin poder terminar nunca. En el mejor de los casos, una lectura que puede ser inolvidable para alguien; todos la hemos tenido y nos ha marcado, pero existen ya en el mundo demasiadas lecturas inolvidables."
Eduardo Lalo Simone.

30 diciembre 2015

Adversativas



Y sin embargo

De sobras sabes que eres la primera,
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera,
por ti la vida entera;
y, sin embargo, un rato, cada día,
ya ves, te engañaría
con cualquiera,
te cambiaría por cualquiera.
Ni tan arrepentido ni encantado
de haberme conocido, lo confieso.
Tú que tanto has besado
tú que me has enseñado,
sabes mejor que yo que hasta los huesos
sólo calan los besos
que no has dado,
los labios del pecado.
Porque una casa sin ti es una emboscada,
el pasillo de un tren de madrugada,
un laberinto
sin luz ni vino tinto,
un velo de alquitrán en la mirada.
Y me envenenan los besos que voy dando
y, sin embargo, cuando
duermo sin ti contigo sueño,
y con todas si duermes a mi lado,
y si te vas, me voy por los tejados
como un gato sin dueño
perdido en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla tu hermosura.
No debería contarlo y, sin embargo,
cuando pido la llave de un hotel
y a media noche encargo
un buen champán francés
y cena con velitas para dos,
siempre es con otra, amor,
nunca contigo,
bien sabes lo que digo.
Porque una casa sin ti es una oficina,
un teléfono ardiendo en la cabina,
una palmera
en el museo de cera,
un éxodo de oscuras golondrinas.
Y cuando vuelves hay fiesta
en la cocina
y bailes sin orquesta
y ramos de rosas con espinas,
pero dos no es igual que uno más uno
y el lunes al café del desayuno
vuelve la guerra fría
y al cielo de tu boca el purgatorio
y al dormitorio
el pan de cada día.

Joaquín Sabina



El pentotal a qué

Lo no moroso al toque
el consonar a qué la sexta nota
los hubieron posesos
los sofocos del bis a bis acoplo de sorbentes subósculos
los erosismos dérmicos
los espiribuceos
el ir a qué con meta
los refrotes fortuitos del gravitar a qué con cuanta larva
          en tedio languilate en los cubos del miasma
los tantos otros otros
la sed a qué
las equis
las instancias del vértigo
el gusto a qué desnudo
los tententedio tercos del infierneo en familia
las idóneas exnúbiles
el darse a dar a qué
el re la mi sin fin
los complejos velados
el decomiso aseto
los tejidos tejidos en el diario presidio de la sangre.
los necrococopiensos con ancestros de polvo
el “to be” a qué
o el “not to be” a qué
la suma lenta merma
la recontra
los avernitos íntimos
el ascopez paqué
cualquier a qué cualquiera
el pluriaqué
a qué
el pentatotal a qué
a qué
             a qué
                           a qué
                                          y sin embargo

Oliverio Girondo




Y sin embargo, amor

Y sin embargo, amor, a través de las lágrimas,
yo sabía que al fin iba a quedarme
desnudo en la ribera de la risa.

Aquí,
hoy,
digo:
siempre recordaré tu desnudez en mis manos,
tu olor a disfrutada madera de sándalo
clavada junto al sol de la mañana;
tu risa de muchacha,
o de arroyo,
o de pájaro;
tus manos largas y amantes
como un lirio traidor a sus antiguos colores;
tu voz,
tus ojos,
lo de abarcable en ti que entre mis pasos
pensaba sostener con las palabras.

Pero ya no habrá tiempo de llorar.

Ha terminado
la hora de la ceniza para mi corazón.

Hace frío sin ti,
pero se vive.

Roque Dalton


27 diciembre 2015

Oscuridad hermosa

Anoche te he tocado y te he sentido
sin que mi mano huyera más allá de mi mano,
sin que mi cuerpo huyera, ni mi oído:
de un modo casi humano
te he sentido.

Palpitante,
no sé si como sangre o como nube
errante,
por mi casa, en puntillas, oscuridad que sube,
oscuridad que baja, corriste, centelleante.

Corriste por mi casa de madera
sus ventanas abriste
y te sentí latir la noche entera,
hija de los abismos, silenciosa,
guerrera, tan terrible, tan hermosa
que todo cuanto existe,
para mí, sin tu llama, no existiera.

Gonzalo Rojas "Oscuridad hermosa" (1964)

03 diciembre 2015

Livros

Tropeçavas nos astros desastrada
Quase não tínhamos livros em casa
E a cidade não tinha livraria
Mas os livros que em nossa vida entraram
São como a radiação de um corpo negro
Apontando pra expansão do Universo
Porque a frase, o conceito, o enredo, o verso
(E, sem dúvida, sobretudo o verso)
É o que pode lançar mundos no mundo

Tropeçavas nos astros desastrada
Sem saber que a ventura e a desventura
Dessa estrada que vai do nada ao nada
São livros e o luar contra a cultura

Os livros são objetos transcendentes
Mas podemos amá-los do amor táctil
Que votamos aos maços de cigarro
Domá-los, cultivá-los em aquários
Em estantes, gaiolas, em fogueiras
Ou lançá-los pra fora das janelas
(Talvez isso nos livre de lançarmo-nos)
Ou – o que é muito pior – por odiarmo-los
Podemos simplesmente escrever um:
Encher de vãs palavras muitas páginas
E de mais confusão as prateleiras

Tropeçavas nos astros desastrada
Mas pra mim foste a estrela entre as estrelas.




Caetano Veloso

28 noviembre 2015

y moverse...

No enfermarse nunca               Perder todas las batallas
Fumar con los ojos entornados y recitar bardos provenzales
en el solitario ir y venir de las fronteras
Esto puede ser la derrota          pero también el mar
y las tabernas                           El signo que equilibra
tu inmadurez premeditada y las alegorías

Ser uno y débil y moverse  

Roberto Bolaño en La universidad desconocida.                   

23 noviembre 2015

Palabras para un día negro

"A mí me parecía que estábamos todos tristes porque eso era más fácil que estar enojados. ¿Pero de dónde sacaba yo esas cosas y en qué momento la bravura marina de esa escena se convirtió en la última luz de la tarde nubosa sobre un río que miente mansedumbre para entrarle a la noche?"
Julián López Una muchacha muy bella

01 noviembre 2015

O subliñado non é meu

Non dixen rosa, nin azul,
non poñas iso na miña boca.
Eu non dixen queda clausurado o interior,
nin brindei por que queiramos todo canto debemos.
Eu non prometín ser quen de poder xestionar o desastre,
nin dixen que certas palabras
me esquivasen coma cabaliños do demo.
Non dixen necesítote, non conxurei providencias,
nin un só dos cen nomes de deus
viñeron pousar sobre os meus labios.
Non poñas na miña boca
palabras de para sempre,
nin que os últimos complexos
teñan saltado de min igual ca as pulgas.
Non dixen patria nin matria,
non poñas iso na miña boca.
Non dixen casa comigo, nin
limarei a miña vida ata que encaixe nos buratos.
Non houben ser eu quen rimou destino con desexo.

Non poñas iso na miña boca.
Pon mellor

iso
outro.


***

"El subrayado no es mío"

No dije rosa, ni azul,
no pongas eso en mi boca.
Yo no dije queda clausurado el interior,
ni brindé porque queramos todo cuanto debemos.
Yo no prometí ser capaz de gestionar el desastre,
ni dije que ciertas palabras
me esquivasen como las libélulas.
No dije te necesito, no conjuré providencias,
ni uno solo de los cien nombres de Dios
se vino a posar sobre mis labios.
No pongas en mi boca
palabras de para siempre,
ni que los últimos complejos
hayan saltado de mí como las pulgas.
No dije patria ni matria,
no pongas eso en mi boca.
No dije cásate conmigo, ni
voy a limar mi vida hasta que encaje entre los huecos.
No hube de ser yo quien rimó destino con deseo.

No pongas eso en mi boca.
Pon mejor

eso
otro.

Yolanda Castaño A segunda lingua (2014)

28 septiembre 2015

Restos diurnos

Hoy soñé con vos. Fue un sueño largo como aquellos que tenía antes, en los que no parábamos de contarnos cosas. Estábamos en soledad, pero en medio de alguna actividad difusamente académica. Caminábamos por 25 de mayo, pero parecía un laberinto en el que, por supuesto, nos perdíamos. Hablábamos y hablábamos no me acuerdo de qué. Creo que no dijimos ni una sola vez la palabra "bolaño". Lo único que persiste ahora es el recuerdo de mis ganas innegociables de un beso tuyo.

26 septiembre 2015

43


"43 normalistas"

¿Quieres la salvación de México? 
¿Quieres que México se desangre?
¿Qué los versos de Juana Inés de la Cruz sean la merca que traficas?
¿Quieres que Cristo sea nuestro rey sicario?
- No
- Sí
- No
¿La poesía de Octavio Paz echada a una fosa con osamentas de jóvenes promesas?
¿Y el desierto de Sonora o el gran Popocatépetl invertido violando a una niña no nacida?
Y si las ánimas de Rulfo son los 43 normalistas de Ayotzinapa susurrando en el desierto
a los miles de rostros impávidos frente a las voces del más allá del país que no fue
las voces que se suman a otras tantas del antiguo Tlatelolco y del que todo vuelve a comenzar los deambulantes de ayer y de hoy los desollados desmembrados 2666 veces-fosas
Pues ¿Quieres la salvación de México?
¿Quieres prender fuego lo que queda del alma futura de México?
- No
- Sí
Julián Axat en Rimbaud en la CGT.

14 septiembre 2015

Una carta de amor XI


Ay, niña, no queda nada
de todo lo que soñamos,
nuestro amor son estas cartas
que están quemando mis manos,
nuestro amor son estas cartas
que están quemando mis manos.

Son como un ala de luto
volando papel quemado
las cartas donde lloraba
este pecho enamorado.

Flor del olvido
cartas de amor
el que las quema no sabe
que enluta su corazón.

Yo no sé por qué la pena
por tus ojos se va lejos
y no sé por qué los míos
se van dolidos con ellos.

Cartas de amor que se queman
flores negras en el viento,
le dejan al que ha querido
el corazón ceniciento.

Flor del olvido
cartas de amor
el que las quema no sabe
que enluta su corazón.


"Cartas de amor que se queman", de Cuchi Leguizamón y Manuel Castilla.

Versión de Liliana Herrero

30 julio 2015

Target

El paso se interrumpe
un camión descarga lácteos en un mercadito
los hombres hacen fuerza
el chino del mercado da instrucciones
yo pienso en la cadena,
en la cadena alimentaria de las cosas,
lo mejor que puede pasar es que se vendan todas las leches.
 

En qué franja del mundo estoy
en la que hace qué
en la que cree en qué
en la que jamás piensa en qué
 

qué soy exactamente

qué virtudes tengo
en qué franja de la bondad entro.

En el medio de la calle hay un auto dado vuelta
lo custodia una mujer policía
ya no hay personas
no hay accidentados
queda un auto dado vuelta
un auto que ya no sirve tanto
me preocupo por la vida de las personas que iban adentro
cuántos eran
si había niños, una mujer embarazada
un anciano o alguien feliz.

No tengo idea de mi coeficiente mental
cuánto es, qué número tiene
en qué franja estoy

tengo una enfermedad crónica
me pregunto cuánta gente habrá
en la franja de los enfermos crónicos.

Mi vecina está recién operada de la garganta
tiene un hilito de voz
ella está en esa franja
su hija está en la franja de los niños con problemas de peso
yo estuve en la franja de los niños fóbicos
de las nenas a las que le comieron la lengua los ratones.

En qué franja cabe mi felicidad de hoy
en qué segmento va
no sé nadar
estoy en una franja que no me queda bien
a mí dejame en el agua que no me voy a morir
estoy en esa franja.
 

Nadie sabe en qué franja horaria está mi hermana
ese continente no está en esta franja
mi hermana está en la franja de las mujeres altas
yo estoy en la franja de las bajas
y la miro como cuando era chica
hay una franja que nos unirá siempre
la franja de los hijos de Mónica y de Ulises.
 

Se bifurcan las franjas de la identidad
tanto
que dan ganas de correr
hacia la preexistencia.
 

En el bebé diminuto que vi en el subte
iba la gracia
la vida
frágil
nueva
en la madre del bebé diminuto que vi en el subte
iba el miedo a lo inmanejable.
 

La franja de los recién nacidos
es la franja efímera.
 

Estoy en la franja de los que le deben al psiquiatra
de las chicas con mucho corazón
y muchos lunares
en la franja de los que a veces
duermen mal de noche.


Clara Muschietti en Karateka.

26 julio 2015

Una carta de amor X


No sé si esperarte de nuevo
por una mañana o dos.

El jugo en mi sombra es ardiente,
la buena noticia sos vos. Sos vos.

La noche se agota de verme,
quizá es mejor descansar.

Afuera hace frío y es tarde.
El hoy del reloj se durmió. Se fue.

Y vendrás con una sonrisa
envuelta en la brisa,
y me verás inútil demente inconscientemente.
Yo pisaré tu cama de fosas (y no mariposas).

Resolveré la última prosa,
resuelve mis cosas, en soledad.

Lisandro Aristimuño "La última prosa"




31 mayo 2015

El tiempo y los caminos

Imagen extraída de internet

1
Al fin, se desató
el fajín ceñidor de brocado,
con dibujos de flores
de su ropa interior

mas sufro ahora,
trastornado
como la fronda del sauce
en el viento

¿podré acaso borrar este recuerdo
de su cabello despeinado
en el lecho?


112
La lumbre mortecina
aún queda
al lado de mi ventana

y la lluvia
hace caer las hojas
de los árboles de paulonia

mi cabello
encanecería
aun cuando no estuviese
pensando en ti.


189
Con amor en tus ojos
sirve tu vino
en mi copa
sirve tu vino
con amor en tus ojos.


199
¿Por qué no aprendí
a dormir solo
cuando aún
me amaba?


230
Como la flor de cerezo
o una hoja de otoño
que baila en el viento
y se para sobre el agua
dejaré un rato
sobre mi manga
esta luna reflejada
en mi lágrima rociada

¿será él esta vez?
ah, no

¿ves?
Ni siquiera reconozco
el sonido de granizo
sobre las hojas de bambú.


291
Cómo envidio
este corazón mío
siempre contigo
día y noche.



34
Estamos alejados
estamos alejados

el amor acaba en un sueño vano
solo tu memoria me acompaña en el lecho
y me rodea únicamente soledad

mis lágrimas fluyen
en oleaje silencioso
derramándose sobre mis mangas

¿nuestros ríos acaso
se encontrarán de nuevo?

¿nuestros ríos acaso
se encontrarán de nuevo?

Fragmentos del Kanginshu (Japón, 1518). Tomado de Los cantos en el pequeño paraíso, Buenos Aires, Emecé, 2012. (Traductor Masateru Ito).

18 enero 2015

El duelo

"Quizá el duelo, que destruye todas las pautas, destruye algo más: la creencia de que existen pautas. Pero creo que no podemos sobrevivir sin creerlo. Por eso cada uno finge que encuentra o que restablece una. Los escritores creen en las pautas que forman sus palabras, que esperan y confían en que constituyan ideas, historias, verdades. Es lo que los salva siempre, estén o no de luto".
Julian Barnes, Niveles de vida.

14 enero 2014

Carta a mi madre

CARTA A MI MADRE (GINEBRA, PARÍS, JULIO 1984 PARÍS, NOVIEMBRE 1987)
a Teodora

recibí tu carta 20 días después de tu muerte y cinco minutos después de saber que habías muerto / una carta que el cansancio, decías, te interrumpió / te habían visto bien por entonces /aguda como siempre / activa a los 85 años de edad pese a las tres operaciones contra el cáncer que finalmente te llevó/
¿te llevó el cáncer? / ¿no mi última carta? / la leíste, respondiste, moriste / ¿adivinaste que me preparaba a volver? / yo entraría a tu cuarto y no lo ibas a admitir / y nos besábamos / nos abrazamos y lloramos / y nos volvemos a besar / a nombrar / y estamos juntos / no en estos fierros duros /
vos / que contuviste tu muerte tanto tiempo / ¿por qué no me esperaste un poco más? / ¿temías por mi vida? / ¿me habrás cuidado de ese modo? / ¿jamás crecí para tu ser? / ¿alguna parte de tu cuerpo siguió vivida de mi infancia? / ¿por eso me expulsaste de tu morir? / ¿como antes de vos? / ¿por mi carta? / ¿intuiste? /

nos escribimos poco en estos años de exilio / también es cierto que antes nos hablamos poco / desde muy chico, el creado por vos se rebeló de vos / de tu amor tan estricto / así comí rabia y tristeza / nunca me pusiste la mano encima para pegar / pegabas con tu alma / extrañamente éramos juntos /
no sé cómo es que mueras / me sos / estás desordenada en mi memoria / de cuando yo fui niño y de pronto muy grande / y no alcanzo a fijar tus rostros en un rostro / tus rostros es un aire / una calor / un aguas / tengo gestos de vos que son en vos / ¿o no es así? / ¿imagino? / ¿o quiero imaginar? / ¿recuerdo? / ¿qué sangres te repito? / ¿en qué mirada mía vos miras? / nos separamos muchas veces /

nací con 5,5 kilos de peso / estuviste 36 horas en la cama dura del hospital hasta sacarme al mundo / me tuviste todo el tiempo que tu cuerpo me pudo contener / ¿estabas bien conmigo adentro? / ¿no te fui dando arrebatos, palpitaciones, golpes, miedos, odios, servidumbres? / ¿estábamos bien, juntos así, yo en vos nadando a ciegas? / ¿qué entonces me decías con fuerza silenciosa que siempre fue después? / debo haber sido muy feliz adentro tuyo / habré querido no salir nunca de vos / me expulsaste y lo expulsado te expulsó /
¿esos son los fantasmas que me persigo hoy mismo / a mi edad ya / como cuando nadaba en tu agua? / ¿de ahí me viene esta ceguera, la lentitud con que me entero, como si no quisiera, como si lo importante siga siendo la oscuridad que me abajó tu vientre o casa? / ¿la tiniebla de grande suavidad? / ¿dónde el lejano brillo no castiga con mundo piedra ni dolor? / ¿es vida con los ojos cerrados? / ¿por eso escribo versos? / ¿para volver al vientre donde toda palabra va a nacer? / ¿por hilo tenue? / la poesía ¿es simulacro de vos? / ¿tus penas y tus goces? / ¿te destruís conmigo como palabra en lapalabra? / ¿por eso escribo versos? / ¿te destruyo así pues? / ¿nunca me nacerás? / ¿las palabras son estas cenizas de adunarnos? /

nos separaste muchas veces / ¿eran separaciones? / ¿formas para encontrarse como primera vez? / ¿ese imposible nos hacía chocar? / ¿eso me reprochabas en el fondo? / ¿por eso eras tan triste algunas tardes? / tu tristeza me era insoportable / a veces quise morirme de eso todavía / ¿ya tenía mi pedazo de vida para ocuparme de él? / ¿como animal cualquiera? / ¿ya soy triste por eso? / ¿por tu tristeza ofende la injusticia / escándalo del mundo? /
siempre supiste lo que hay entre nosotros y nunca me dijiste / ¿por culpa mía? / ¿te reproché todo el tiempo que me expulsaras de vos? / ¿ése es mi exilio verdadero? / ¿nos reprochamos ese amor que se buscaba por separaciones? / ¿encendió hogueras para aprender la lejanía? / ¿cada desencontrarnos fue la prueba del encuentro anterior? / ¿así marcaste el infinito? /

¿qué olvido es paz? / ¿por qué de todos tus rostros vivos recuerdo con tanta precisión únicamente una fotografía? / Odessa, 1915, tenes 18 años, estudias medicina, no hay de comer / pero a tus mejillas habían subido dos manzanas (así me lo dijiste) (árbol del hambre que da frutas) / esas manzanas ¿tenían rojos del fuego del pogrom que te tocaba? / ¿a los 5 años? / ¿tu madre sacando de la casa en llamas a varios hermanitos? / ¿y muerta a tu hermanita? / ¿con todo eso / por todo eso /contra / me querés? / ¿me pedías que fuera tu hermanita? / ¿así me diste esta mujer, dentro / fuera de mí? / ¿qué es esta herencia, madre / esa fotografía en tus 18 años hermosos / con tu largo cabello negriazul como noche del alma / partida en dos / ese vestido acampanado marcándote los pechos / las dos amigas reclinadas a tus pies / tu mirada hacia mí para que sepa que te amo irremediablemente? /

¿así viaja el amor / de ser a antes de ser? / ¿de ser a sido en tu belleza? / ¿viajó de vos a mí? / ¿viaja ahora / morida? / nada podemos preguntar sino este amor que todo el tiempo nos golpeó / con su unidad irrepetible / ¿para que no olvidemos el dolor? / ¿los dos niñitos del mercado de Ravelo con una gallinita en los brazos, ofreciendo barato y con gestos de madre, casi recién salidos de sus madres? / ¿por qué te apareciste en el mercado boliviano? / ¿en cada pena estás? / apagabas el sol para dormirme /
¿podes quitarme vida? / ¿ni quitártela yo? / ¿castigabas por eso? / desciendo de tus pechos / tu implacable exigencia del viejo amor que nos tuvimos en las navegaciones de tu vientre / siempre conmigo fuiste doble / te hacía falta y me echaste de vos / ¿para aprender a sernos otros? / cada mucho nos dabas un momento de paz: entonces me dejabas peinarte lentamente y te ibas en mí y yo era tu amante y más / ¿tu padre? / ¿ese rabino o santo? / ¿que amabas? / ¿más que a mí? / ¿me perseguías porque no supe parecerme a él? / ¿y cómo iba a parecerme? / ¿no me querías otro? / ¿lejos de ese dolor? / ¿por qué tan vivo está lo que no fue? / ¿nunca junté pedazos tuyos? / ¿cada recuerdo se consume en su llama? / ¿eso es la memoria? / ¿suma y no síntesis? / ¿ramas y nunca árbol? / ¿pie sin ojo, mano sin hora? / ¿nunca? / ¿saliva que no moja? / ¿así atan los cordones del alma? / ¿vos sos dolor, miedo al dolor? /

¿qué fue lo separado? / ¿mi dedo de escribir en tu sangre? / ¿mi serte de no serte? / y vos, ¿no eras el otro? / ¿cuántas veces miraste las llamas del pogrom mientras yo te crecía, entraste al bosque donde cantaba el ruiseñor que nunca oí, jugaste con el que nunca fui? / nacimos junto a dos puertos distintos / conocemos las diferencias de la sal / vos y yo hicieran un mar desconocido con dos sales /
me hiciste otro / no sigas castigándome por eso / ¿te sigo castigando por eso? / ¿y sin embargo / y cuándo / y yo tu sido? / ¿vos en yo / vos de yo? / ¿y qué podemos ya cambiar? / ¿pudimos cambiar algo alguna vez? / ¿nunca saldé las hambres del abuelo? / los ojos claros del retrato que presidía tu cuarto / ¿qué puede el verdadero amor cambiar? / ¿o nos es de tal modo que nos empuja a ser sí mismos? / ¿para uno en el otro? / ¿resonando en las partes de la noche? / ¿como dos piedras contra el cielo? / ¿pájaro y árbol? / cuando se posa el pájaro en el árbol, ¿quién es vuelo, quién tierra? / ¿quién baja a oscuridad? / ¿quién sube a luz? / ¿qué goce pasa a llaga? / ¿te llevo en llaga viva? / ¿para que nos atemos otra vez? / ¿este sufrido amor? /

me hiciste dos / uno murió contuvo / el resto es el que soy / ¿y dónde la cuerpalma umbilical? / ¿dónde navega conteniéndonos? / madre harta de tumba: yo te recibo / yo te existo /

¿tratos de amor hay en la sombra? / ¿ya volveré a peinarte el dulce pelo / espesura donde mi mano queda? / ¿pensativa en tu aroma? / ¿gracia cuajada en lenta parecida? / ¿me quisiste imposiblemente? / ¿así me confirmaste en el furor? / ¿puerto de tardes inclinadas al que volvías tantas veces? / ¿dónde navegarás ahora sino en mí / contra mí? / ¿puerto solo? / bella de cada mar en mi cabeza / llaga de espumas / alma /

no sé qué daño es éste / tu soledad que arde / dame la rabia de tus huesos que yo los meceré / vos me acunaste yo te ahueso / ¿quién podrá desmadrar al desterrado? / tiempo que no volvés / mares que te arrancaste de la espalda / tu leche constelada de cielos que no vi / leche llena de sed / tus pechos que callaban / paciencias / caballitos que el pasado maneó / llenos de estepa detenida / rota por mi avidez de vos / así me alzaste / me abajaste / me amaste sin piedad / pañal feroz de tu ternura /

¿o yo fui tu cansancio? / ¿te reproché que me expulsaras? / ¿nos ata ese reproche hondísimo / que nunca amor pudo encontrar? / ¿no me quisiste mar y navegar lejos de vos? / ¿tiempo hecho de vos? / ¿no me quisiste acaso otro cuando me concebías? / ¿otra unición de esa unidad? / ¿ama total de tus dos sangres? / ¿te das cuenta del miedo que nos hiciste, madre? / ¿de tu poder / tu claridad? /

¿qué cuentas pago todavía? / ¿qué acreedores desconozco? / ¿necesito recorrer una a una tus penas para saber quién soy / quién fui cuando nos separamos por la carne / dolorosa del animal que diste a luz / siervarnía / ciega a mi servidumbre de tu sierva / pero esas maravillas donde me hijaste y te amadré / tu cercana distancia /

¿me ponías a veces delantales de fierro? / ¿me besabas a veces con pasión? / ¿y qué pasión había en tu pasión ? / ¿no podrías cesar en tu morir para decirme? / ¿no te querés interrumpir? / ¿entraste tanto en tu desparecer? / ¿volvés al desamparo de mí? / ¿tan duro era mi amor? / ¿te di un alma y con otra te echaba a mi intemperie? / ¿no pudiste morivivirme en suave claustro / no darme de nacer? / mi nacer, ¿te habrá apagado ganas de matarme? / ¿eso me perdonabas y no me perdonabas? / ¿así peleaste con tus sombras? / ¿así me hiciste sombra tuya de otro cuerpo, me diste tu pezón / campo violeta / donde pacía un temblor? A ¿techo contra el terror? / ¿única tela de la paz? / ¿no la tejíamos los dos? / ¿en mañanas cayendo sobre el patio donde jamás hubo otra gloria? / ¿blancuras que de vos subían? / ¿rocíos de tu sangre al puro sol? / ¿lluvia de abajo interminable? / ¿yo fui animal de lluvia? / ¿te ensucié pechos con mi boca? / ¿me diste a veces leche amarga? /,¿te olvidas de las veces que no quise comer de vos? / ¿qué te venía entonces de la entraña del alma? / esos jugos, ¿no me atardecen fiero? / ¿y vos crees que estás muriendo? / ¿antes que muera yo? / ¿y se apaguen, los gestos que escribiste en mi cuerpo? / ¿las dichas que imprimiste? / ¿en mi querer a las mujeres? / ¿prolongándote en ellas? / ¿que de vos me tuvieran y alejaran? /

¿qué yo habré sido para vos? / ¿cómo me habrás sufrido cuando salí de vos? / no saberte, ¿no es mi saber de vos? / yo no sé por qué cielos giraste / sé que giran en mí / nada pudiste finalmente ahorrarme / no soy sin vos sino de vos / no me reproches eso / todavía me entibia el blancor de tu nuca / y mis besos allí / siervos de esa armonía / ¿cuántas veces se detuvo allí el mundo? / ¿cuántas veces cesaste la injusticia allí / madre? / ¿cuántas veces el mundo endureció tu leche / la que me abraza / la que me rechaza / la que te pide explicaciones? / ¿ya solísima / y tarde / y tan temprano? / y esta tarde / ¿no está llena de usted? / ¿de veces que me amó? / la voz que canta al fondo de la calle / ¿no es su voz? / ¿temblor de vientre juntos todavía? / ¿qué es este duro amor / tan suave y tuyo / lluvia a tu fuego / fuego a tu madera / llama escrita en el fuego con tu huesito último / ardor de pie en la noche? / ¿alta? / ¿qué gritas en mi alma? / pero no me gritas / tu paladar entrado a tiendas de la sombra siento frío / ¿cuántas veces sentiste mis fríos? / ¿me habrás mirado extrañada de vos? / ¿no te fui acaso el peor de los monstruos? / ¿el creado por vos? / ¿y cómo hiciste para amarme? / ¿ese trabajo dabas de comer contra tu propia oscuridad? / y uando abrí la boca, ¿no gritaste? / ¿no se asustó tu lengua de mi lengua? / ¿no hubo un jardín de espanto en tu saliva? / ¿que sembré / cultivé / regué con mi tu sangre? / ¿y qué te habré morido al darme a luz? / ¿y la profundidad de mis desastres? / ¿y nuestro encuentro inacabado / ya nunca / ya jamás / ya para siempre? / ¿y pedregal de vos a vos donde sangraron mis rodillas? / ¿cuando junto a mi cuna llorabas tantas cosas / y mi fiebre / y la fiebre de tu salvaje juventud? /

así mezclaste mis huesitos con tu eternidad / tus besos era suaves en noches que me dejaste solo con el terror del mundo / ¿me buscabas también así? / ¿hermanos en el miedo me quisiste? / ¿en un pañal de espanto? / ¿o me parece que fue así? / ¿dónde se hunde esta mano / dónde acaba? / ¿escribís, mano, para que sepa yo? / ¿y sabes más que yo? / tocaste el pecho de mi madre cuando fui animalito / conociste calores que no recuerdo ya / bodas que no conoceré / ¿qué subtierra de la memoria aras? / ¿soy planta que no ve sus raíces? / ¿ve la planta raíces? / ¿ve cielos / empujada? / ¿cómo vos, madre, me empujas? / mi mano, ¿es más con vos que mismo yo? / ¿siente tu leche o lunas de noche en mí perdida? /

¿y mi boca? / ¿cuánta alma te chupó? / ¿te fue fiesta mi boca alguna vez? / ¿y mis pies? / ¿me mirabas los pies para verme el camino? / ¿y tu ternura entonces? / ¿era tu viaje hacia mi viaje? / ¿fuiste rodeada de temor amoroso? / ¿del caminar por mí? / ¿por qué nunca supimos arreglar el dentrofuera que nos ata? / ¿al afuerino de tu cuerpo? / tu leche seca moja mi alma / ¿ahora la soy? / ¿me es? / ¿cuáles son los trabajos del pájaro que nunca me nombras? / ¿el que nos volaría juntos? / ¿ala yo / vuelo vos? / me obligaste a ser otro y tu perdón me muerde las cenizas / ¿acaso yo podía prolongar tu belleza? / ¿sin convertirla en cuerpo de dolor / lengua exiliada de tu nuca? / ¿y cuánto amé la ausencia de tu nuca para que no doliera? / ¿y que te devolviera? / ¿a dulzura posible en este mundo? / ¿conocida que no puedo nombrar? / ¿vientre que nadie puede repetir? / ¿lleno de maravilla, de gran desolación? / ¿pasó a río deshecho por mis pies? / ¿tan duro tu olvidar? / poderosa, ¿soy el que vos morís? / ¿ceñido de tu nombre? / ¿por qué te abrís y te cerras? / ¿por qué brilla tu rostro en doble sangre / todavía?
pasé por vos a la hermosura del día / por mí pasas a la honda noche / con los ojos sacados porque ya nada había que ver / sino ese fino ruido que deshace lo que te hice sufrir /ahora que estás quieta/
¿y cómo es nuestro amor / éste? /
envolverán con un jacinto la mesa de los panes /
pero ninguno
me hablará / estoy atado a tu suavísima / doy de
comer a tu animal más ciego /

¿a quién das tregua / vos? /
están ya blancos todos tus vestidos/
las sábanas me aplastan y no puedo dormir / te odias en mí completamente / se crecieron la mirra y el incienso que sembraste en mi vez / deja que te
perfumen / acompañen tu gracia / mi alma calce tu transcurrir a nada / todavía recojo azucenas que habrás dejado aquí para que mire el doble rostro de tu amor/
mecer tu cuna / lavar tus pañales / para que no
me dejes nunca más /
sin avisar / sin pedirme permiso /
aullabas cuando te separé de mí /
ya no nos perdonemos /


Juan Gelman (3 de mayo de 1930 - 14 de enero de 2014)
www.juangelman.net 

22 diciembre 2013

Déjame caer


De un momento, un gesto se convierte en fría calavera
y una lágrima se cae en medio de una vida entera.
Desde adentro sale una canción que no vale la pena,

solo es una nota que se escapa con el aire de una vela.

Cuando la novela se descargue de todo,

búscame al final de tu heladera,
envuélveme en el plástico de tu perfume,
déjame caer otra vez.


¿Cómo se abren las ventanas dentro de mi casa nueva?

¿Dónde corta el brillo de la noche desde tu ceguera?
¿Qué será del viejo calendario que vivió mis días?
¿Quién me dibujó ahí sentada por el resto de mi vida?

Cuando la novela se descargue de todo,

estaré subiendo la escalera
envuelta en la nostalgia de tu perfume
volveré a caer otra vez,

otra vez, volveré a caer otra vez, otra vez...

Lisandro Aristimuño "El plástico de tu perfume" 


Lisandro Aristimuño y Liliana Herrero

26 octubre 2013

Morir leyendo

"Me gustaría morir leyendo [...] No desearía a mi lado la vigilia ansiosa de parientes y amigos sino unas últimas líneas que me transportaran como siempre, más allá, a las vidas que no son las mías, a palabras escritas por quienes quizá han muerto hace años, puede ser una vulgar lista de catálogo, más fácilmente un prospecto: que la muerte me alcance en el momento en que el sentido se me escapa y no sepa si sueño que leo y eso es morir, o si ya olvidé mi lengua y lo ignoro, irme como cuando no se recuerda por qué copa se va o qué saque, como en una sobredosis."
María Moreno "Leer hasta que la muerte nos separe"

02 abril 2013

Una voz propia

 "El mundo es un lugar extraño y es muy fácil sentirse un extranjero en él. El mundo tiene su lengua y, a menudo, somos incapaces de hablarla. ¿En qué idioma habla el mundo? ¿Cómo enseñarlo? ¿Acaso se puede enseñar? Quizá solo podemos inventar, a través del arte, formas plurales y diferentes que traduzcan la extrañeza del mundo: transformar el azar del mundo (y su idioma y su lengua) en una voz propia. Eso se aprende, pero nadie te lo enseña."
  
Fernando Bárcena "Entre generaciones. Notas sobre la educación en la filiación del tiempo" (2012)

28 marzo 2013

El sistema de mi naturaleza

"Descubrí que mi obsesión de que cada cosa estuviera en su puesto, cada asunto en su tiempo, cada palabra en su estilo, no era el premio merecido de una mente en orden, sino al contrario, todo un sistema de simulación inventado por mí para ocultar el desorden de mi naturaleza. Descubrí que no soy disciplinado por virtud, sino por reacción contra mi negligencia; que parezco generoso para encubrir mi mezquindad, que me paso de prudente por mal pensado, que soy conciliador para no sucumbir a mis cóleras reprimidas, que solo soy puntual para que no se sepa cuán poco me importa el tiempo ajeno. Descubrí, en fin, que el amor no es un estado del alma sino un signo del zodiaco."
Gabriel García Márquez Memoria de mis putas tristes (2004)