20 junio 2022

Camuflajes

"El lenguado"

                                    Soy                            

lo gris contra lo gris. Mi vida
depende de copiar incansablemente
el color de la arena,
                    pero ese truco sutil                                             
que me permite comer y burlar enemigos
me ha deformado. He perdido la simetría
de los animales bellos, mis ojos
y mis narices
han virado hacia un mismo lado del rostro. Soy            
un pequeño monstruo invisible
                    tendido siempre sobre el lecho del mar.
Las breves anchovetas que pasan a mi lado
creen que las devora
una agitación de arena                                                          
y los grandes depredadores me rozan sin percibir
mi miedo. El miedo circulará siempre en mi cuerpo
como otra sangre. Mi cuerpo no es mucho. Soy
una palada de órganos enterrados en la arena
y los bordes imperceptibles de mi carne                            
no están muy lejos.
A veces sueño que me expando
y ondulo como una llanura, sereno y sin miedo, y más grande
que los más grandes. Yo soy entonces
toda la arena, todo el vasto fondo marino. 

José Watanabe en Cosas del cuerpo, 1999.

16 enero 2022

Una carta de amor XIII


"Posted in Trieste
 21 January, 1926

I am reduced to a thing that wants Virginia. I composed a beautiful letter to you in the sleepless nightmare hours of the night, and it has all gone: I just miss you, in a quite simple desperate human way. You, with all your un-dumb letters, would never write so elementary phrase as that; perhaps you wouldn't even feel it. And yet I believe you'll be sensible of a little gap. But you'd clothe it in so exquisite a phrase that it would lose a little of its reality. Whereas with me it is quite stark: I miss you even more than I could have believed; and I was prepared to miss you a good deal. So this letter is just really a squeal of pain. It is incredible how essential to me you have become. I suppose you are accustomed to people saying these things. Damn you, spoilt creature; I shan't make you love me any the more by giving myself away like this -But oh my dear, I can't be clever and stand-offish with you: I love you too much for that. Too truly. You have no idea how stand-offish I can be with people I don't love. I have brought it to a fine art. But you have broken down my defences. And I don't really resent it.

However I won't bore you with any more. [...] 

Please forgive me for writing such a miserable letter.

Carta de Vita Sackville-West a Virginia Woolf (1926).

 

15 noviembre 2020

Una carta de amor XII

 "Mi tesoro adorado:

Sólo cuando nos alejamos de las personas queridas podemos medir el cariño. Desde el día que te dejé allí con el dolor más grande que puedas imaginar no he podido tranquilizar mi triste corazón. Hoy sé cuánto te quiero y que no puedo vivir sin vos.

Esta inmensa soledad está llena de tu recuerdo. Hoy he escrito a Farrell pidiendo que acelere el retiro. En cuanto salga nos casamos y nos iremos a cualquier parte a vivir tranquilos [...].

Viejita de mi alma, tengo tus retratitos en mi pieza y los miro todo el día con lágrimas en los ojos. Que no te vaya a pasar nada porque entonces habría acabado mi vida. Cuidate mucho y no te preocupes por mí; pero quiéreme mucho que hoy lo necesito más que nunca.

Tesoro mío, tené calma y aprendé a esperar. Esto terminará y la vida será nuestra. Con lo que yo he hecho estoy justificado ante la historia y sé que el tiempo me dará la razón [...].

Mis últimas palabras de esta carta quiero que sean para recomendarte calma y tranquilidad. Muchos, pero muchos besos y recuerdos para mi chinita querida.

Perón"

Carta de Juan Domingo Perón a Eva Duarte, 14 de octubre de 1945, Isla Martín García.

22 marzo 2020

El mundo que me toca

Cualquiera diría al verte
que los catastrofistas fallaron:
no era el fin del mundo lo que venía,
eras tú.

Te veo venir por el pasillo
como quien camina dos centímetros por encima del aire
pensando que nadie le ve.
Entras en mi casa
—en mi vida—
con las cartas y el ombligo boca arriba,
con los brazos abiertos
como si esta noche
me ofrecieras barra libre de poesía en tu pecho,
con las manos tan llenas de tanto
que me haces sentir que es el mundo el que me toca
y no la chica más guapa del barrio.

Te sientas
y lo primero que haces es avisarme:
No llevo ropa interior
pero a mi piel le viste una armadura.
Te miro
y te contesto:
Me gustan tanto los hoy
como miedo me dan los mañana.

Y yo sonrío
y te beso la espalda
y te empaño los párpados
y tu escudo termina donde terminan las protecciones:
arrugado en el cubo de la basura.
Y tú sonríes
y descubres el hormigueo de mi espalda
y me dices que una vida sin valentía
es un infinito camino de vuelta,
y mi miedo se quita las bragas
y se lanza a bailar con todos los semáforos en rojo.

Beso
uno a uno
todos los segundos que te quedas en mi cama
para tener al reloj de nuestra parte;
hacemos de las despedidas
media vuelta al mundo
para que aunque tardemos
queramos volver;
entras y sales siendo cualquiera
pero por dentro eres la única;
te gusta mi libertad
y a mí me gusta sentirme libre a tu lado;
me gusta tu verdad
y a ti te gusta volverte cierta a mi lado.

Tienes el pelo más bonito del mundo
para colgarme de él hasta el invierno que viene;
gastas unos ojos que hablan mejor que tu boca
y una boca que me mira mejor que tus ojos;
guardas un despertar que alumbra las paredes
antes que la propia luz del sol;
posees una risa capaz de rescatar al país
y la mirada de los que saben soñar con los ojos abiertos.

Y de repente pasa,
sin esperarlo ha pasado.
No te has ido y ya te echo de menos,
te acabo de besar
y mi saliva se multiplica queriendo más,
cruzas la puerta
y ya me relamo los dedos para guardarte,
paseo por Madrid
y te quiero conmigo en cada esquina.

Si la palabra es acción
entonces ven a contarme el amor,
que quiero hacer contigo
todo lo que la poesía aún no ha escrito.


Elvira Sastre "Quiero hacer contigo todo lo que la poesía aún no ha escrito"

16 julio 2019

La fortuna

"Nadie tuvo a los dioses tan de su parte
como para poder prometerse un mañana"

Séneca Triestes 
 (Traducción de Jesús Luque Moreno)

04 julio 2019

Ojalá deje de responder a la ausencia con ternura

ojalá deje de responder
a la ausencia con ternura
una de ellas cae como el agua
y ablanda la madera roja
la otra necesita
solo del silencio

no sé nada
sobre la ternura
la imité de los hombres del campo
peinaban despacio la cola
de sus caballos viejos
con un peine solo hecho
de aluminio
de mi abuelo cuidando autos
para alimentar a mi madre

dirán los demás
que me sale tan bien
y no entiendo
si nadie me dijo
que no era más
que regar a diario
las plantas en verano

la ausencia
es un camino fértil
y estoy convencida:
termina en mi cuarto
una habitación llena de rocas
que hunden la cama
hasta que toca el barro


Flavia Calise. Beso las flores antes de tirarlas (2018)

02 diciembre 2018

Penitente

"Mentres modifiques os teus pequenos mundos e te refagas, primavera a primavera, eu seguireite agardando e aturando as túas demoras, penitente. Refareime tamén eu todos os días, para achegarme á mesma encrucillada de camiños, por onde non pasarás. As ausencias curtiranme e, se ao cabo do mundo, apareces onda min, aliviareime de ti, cansa de tanto pensarte. Aliviareime de ti."
Iolanda Zúñiga. Vidas post-it.

11 octubre 2018

Lo que sé de mí

"De todas las cosas que sé de mí no hay ninguna que no me genere una desconfianza atroz, un bisbiseo silencioso que me sale cínico de la boca, no daría fe de nada de lo que sé de mí".                                                                                                                  
 Julián López La ilusión de los mamíferos (2018).


28 agosto 2018

Tomar agua comer fruta

Tomar agua comer fruta
usar ropa de algodón
especialmente holgada
en los hombros y los brazos.
Leer libros que cuenten
una historia y no que
la reflexionen.
Usar colonias refrescantes.
No hablar de lo que duele
excepto con quien sabe
crecer, volver a pasar
por el mismo lugar
sin hacerse tanto daño.


Silvina Giaganti Tarda en apagarse (2017)

23 octubre 2017

Victorias y derrotas

"Mi victoria"

Me puse del lado de los indios, y me derrotaron.
Me puse del lado de los negros, y me derrotaron.
Me puse del lado de los campesinos, y me derrotaron.
Me puse del lado de los obreros, y me derrotaron.
Me puse del lado de los pobres, y me derrotaron.
Me puse del lado de los perseguidos, y me derrotaron.
Me puse del lado de los discriminados, y me derrotaron.
Me puse del lado de los débiles, y me derrotaron.
Pero nunca me puse del lado de los que me vencieron.
Esa es mi victoria.

Darcy Ribeiro

27 abril 2016

Vivir

"Vivir es pasar de un espacio a otro haciendo lo posible para no golpearse"

Georges Perec Especies de espacios.

17 marzo 2016

La voluntad

"Porque la gravedad es una cosa y la voluntad otra... Yo veía la voluntad en todo... En la ventana de un tren, ahí donde para la gente hay un rectángulo que recorre el campo dejando atrás postes de teléfono, para mí había una persecución de postes desbocados, fra, fra, que entraban corriendo como locos por el borde de la ventana y por el otro se iban sin mirar a los costados. Si me bajaba en una estación, que los postes se huieran quedado quietos de golpe me parecía lógico por lo cansados que debían de estar... Eran inversiones sencillas, ya ves, pero lamentablemente siempre me agarraban desprevenida, mucho más cuando yo estaba en juego. Entonces se convertía en una cuestión de dominio. Los objetos... Los ojetos decidían sobre mí; todavía lo hacen, a veces. Una sensación, a lo mejor: que en vez de beber el café, me invade, no, mejor me infiltra un hilo caliente; que una naranja no se está dejando masticar, si no que me acidifica, ¿puedo decirlo así? Y muchas veces, muchas veces, que el día es un segmento claro, único, detenido, siempre el mismo lugar de paso, una zona del redondel oscuro por donde yo voy empujando algo sin parar... Exagero, seguramente, y vos estarás pensando que exagero mucho... Pero lo que puedo asegurarte es que con los años y las expulsiones y los sellos que se acumulaban en los pasaportes, el mundo se empezó a mover con más habilidad y más rapidez que yo, y a mí me daba mucho trabajo embocar el cuerpo en el hueco de una puerta..."

Marcelo Cohen El oído absoluto

07 febrero 2016

Los demasiados libros

La gente que quisiera ser culta va con temor a las librerías, se marea ante la inmensidad de todo lo que no ha leído, compra algo que le han dicho que es bueno, hace el intento de leerlo, sin éxito, y cuando tiene ya media docena de libros sin leer, se siente tan mal que no se atreve a comprar otros. En cambio, la gente verdaderamente culta es capaz de tener en su casa miles de libros que no ha leído, sin perder el aplomo, ni dejar de seguir comprando más. "Toda bilioteca personal es un proyecto de lectura" dice un aforismo de José Gaos. La observación es tan exacta que, para ser también irónica, requiere la complicidad del lector bajo una especie de imperativo moral, que todos más o menos acatamos: un libro no leído es un proyecto no cumplido. Tener a la vista libros no leídos es como girar cheques sin fondos: un fraude a las visitas.

Gabriel Zaid en Los demasiados libros.

06 febrero 2016

Pasa y olvida



Peregrino que vas buscando en vano
un camino mejor que tu camino,
¿cómo quieres que yo te dé la mano,
si mi signo es tu signo, Peregrino?
No llegarás jamás a tu destino;
llevas la muerte en ti como el gusano
que te roe lo que tienes de humano...
¡lo que tienes de humano y de divino!
Sigue tranquilamente, ¡oh, caminante!
Todavía te queda muy distante
ese país incógnito que sueñas...
Y soñar es un mal. Pasa y olvida,
pues si te empeñas en soñar, te empeñas
en aventar la llama de tu vida.


Rubén Darío (18/1/1867-6/2/1916)

27 enero 2016

Palimpsestos

«Si se pudiera romper y tirar el pasado como el borrador de una carta o de un libro. Pero ahí queda siempre, manchando la copia en limpio, y yo creo que eso es el verdadero futuro».

Julio Cortázar "Cartas de mamá".

25 enero 2016

Luz

"Uno se apaga y luego teme encender de nuevo la luz".

Marcial Gala en La catedral de los negros.

24 enero 2016

Un gato en un departamento vacío

Morir, eso no se le hace a un gato.
Porque qué puede hacer un gato
en un piso vacío.
Trepar por las paredes.
Restregarse entre los muebles.
Parece que nada ha cambiado
y, sin embargo, ha cambiado.
Que nada se ha movido,
pero está descolocado.
Y por la noche la lámpara ya no se enciende.

Se oyen pasos en la escalera,
pero no son ésos.
La mano que pone el pescado en el plato
tampoco es aquella que lo ponía.

Hay algo aquí que no empieza
a la hora de siempre.
Hay algo que no ocurre
como debería.
Aquí había alguien que estaba y estaba,
que de repente se fue
e insistentemente no está.

Se ha buscado en todos los armarios.
Se ha recorrido la estantería.
Se ha husmeado debajo de la alfombra y se ha mirado.
Incluso se ha roto la prohibición
y se han desparramado los papeles.
Qué más se puede hacer.
Dormir y esperar.

Ya verá cuando regrese,
ya verá cuando aparezca.
Se va a enterar
de que eso no se le puede hacer a un gato.
Irá hacia él
como si no quisiera,
despacito,
con las patas muy ofendidas.
Y nada de saltos ni maullidos al principio.

 Wislawa Szymborska

04 enero 2016

Lecturas inolvidables

"Es imposible la paz y acaso por eso es por lo que se escribe y, como escribir tampoco aplaca ese dolor, la escritura se torna en un acto ofensivo e inútil. Es solo otra oración, otro párrafo, otra página, sin poder terminar nunca. En el mejor de los casos, una lectura que puede ser inolvidable para alguien; todos la hemos tenido y nos ha marcado, pero existen ya en el mundo demasiadas lecturas inolvidables."
Eduardo Lalo Simone.

30 diciembre 2015

Adversativas



Y sin embargo

De sobras sabes que eres la primera,
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera,
por ti la vida entera;
y, sin embargo, un rato, cada día,
ya ves, te engañaría
con cualquiera,
te cambiaría por cualquiera.
Ni tan arrepentido ni encantado
de haberme conocido, lo confieso.
Tú que tanto has besado
tú que me has enseñado,
sabes mejor que yo que hasta los huesos
sólo calan los besos
que no has dado,
los labios del pecado.
Porque una casa sin ti es una emboscada,
el pasillo de un tren de madrugada,
un laberinto
sin luz ni vino tinto,
un velo de alquitrán en la mirada.
Y me envenenan los besos que voy dando
y, sin embargo, cuando
duermo sin ti contigo sueño,
y con todas si duermes a mi lado,
y si te vas, me voy por los tejados
como un gato sin dueño
perdido en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla tu hermosura.
No debería contarlo y, sin embargo,
cuando pido la llave de un hotel
y a media noche encargo
un buen champán francés
y cena con velitas para dos,
siempre es con otra, amor,
nunca contigo,
bien sabes lo que digo.
Porque una casa sin ti es una oficina,
un teléfono ardiendo en la cabina,
una palmera
en el museo de cera,
un éxodo de oscuras golondrinas.
Y cuando vuelves hay fiesta
en la cocina
y bailes sin orquesta
y ramos de rosas con espinas,
pero dos no es igual que uno más uno
y el lunes al café del desayuno
vuelve la guerra fría
y al cielo de tu boca el purgatorio
y al dormitorio
el pan de cada día.

Joaquín Sabina



El pentotal a qué

Lo no moroso al toque
el consonar a qué la sexta nota
los hubieron posesos
los sofocos del bis a bis acoplo de sorbentes subósculos
los erosismos dérmicos
los espiribuceos
el ir a qué con meta
los refrotes fortuitos del gravitar a qué con cuanta larva
          en tedio languilate en los cubos del miasma
los tantos otros otros
la sed a qué
las equis
las instancias del vértigo
el gusto a qué desnudo
los tententedio tercos del infierneo en familia
las idóneas exnúbiles
el darse a dar a qué
el re la mi sin fin
los complejos velados
el decomiso aseto
los tejidos tejidos en el diario presidio de la sangre.
los necrococopiensos con ancestros de polvo
el “to be” a qué
o el “not to be” a qué
la suma lenta merma
la recontra
los avernitos íntimos
el ascopez paqué
cualquier a qué cualquiera
el pluriaqué
a qué
el pentatotal a qué
a qué
             a qué
                           a qué
                                          y sin embargo

Oliverio Girondo




Y sin embargo, amor

Y sin embargo, amor, a través de las lágrimas,
yo sabía que al fin iba a quedarme
desnudo en la ribera de la risa.

Aquí,
hoy,
digo:
siempre recordaré tu desnudez en mis manos,
tu olor a disfrutada madera de sándalo
clavada junto al sol de la mañana;
tu risa de muchacha,
o de arroyo,
o de pájaro;
tus manos largas y amantes
como un lirio traidor a sus antiguos colores;
tu voz,
tus ojos,
lo de abarcable en ti que entre mis pasos
pensaba sostener con las palabras.

Pero ya no habrá tiempo de llorar.

Ha terminado
la hora de la ceniza para mi corazón.

Hace frío sin ti,
pero se vive.

Roque Dalton


27 diciembre 2015

Oscuridad hermosa

Anoche te he tocado y te he sentido
sin que mi mano huyera más allá de mi mano,
sin que mi cuerpo huyera, ni mi oído:
de un modo casi humano
te he sentido.

Palpitante,
no sé si como sangre o como nube
errante,
por mi casa, en puntillas, oscuridad que sube,
oscuridad que baja, corriste, centelleante.

Corriste por mi casa de madera
sus ventanas abriste
y te sentí latir la noche entera,
hija de los abismos, silenciosa,
guerrera, tan terrible, tan hermosa
que todo cuanto existe,
para mí, sin tu llama, no existiera.

Gonzalo Rojas "Oscuridad hermosa" (1964)

03 diciembre 2015

Livros

Tropeçavas nos astros desastrada
Quase não tínhamos livros em casa
E a cidade não tinha livraria
Mas os livros que em nossa vida entraram
São como a radiação de um corpo negro
Apontando pra expansão do Universo
Porque a frase, o conceito, o enredo, o verso
(E, sem dúvida, sobretudo o verso)
É o que pode lançar mundos no mundo

Tropeçavas nos astros desastrada
Sem saber que a ventura e a desventura
Dessa estrada que vai do nada ao nada
São livros e o luar contra a cultura

Os livros são objetos transcendentes
Mas podemos amá-los do amor táctil
Que votamos aos maços de cigarro
Domá-los, cultivá-los em aquários
Em estantes, gaiolas, em fogueiras
Ou lançá-los pra fora das janelas
(Talvez isso nos livre de lançarmo-nos)
Ou – o que é muito pior – por odiarmo-los
Podemos simplesmente escrever um:
Encher de vãs palavras muitas páginas
E de mais confusão as prateleiras

Tropeçavas nos astros desastrada
Mas pra mim foste a estrela entre as estrelas.




Caetano Veloso

28 noviembre 2015

y moverse...

No enfermarse nunca               Perder todas las batallas
Fumar con los ojos entornados y recitar bardos provenzales
en el solitario ir y venir de las fronteras
Esto puede ser la derrota          pero también el mar
y las tabernas                           El signo que equilibra
tu inmadurez premeditada y las alegorías

Ser uno y débil y moverse  

Roberto Bolaño en La universidad desconocida.                   

23 noviembre 2015

Palabras para un día negro

"A mí me parecía que estábamos todos tristes porque eso era más fácil que estar enojados. ¿Pero de dónde sacaba yo esas cosas y en qué momento la bravura marina de esa escena se convirtió en la última luz de la tarde nubosa sobre un río que miente mansedumbre para entrarle a la noche?"
Julián López Una muchacha muy bella

01 noviembre 2015

O subliñado non é meu

Non dixen rosa, nin azul,
non poñas iso na miña boca.
Eu non dixen queda clausurado o interior,
nin brindei por que queiramos todo canto debemos.
Eu non prometín ser quen de poder xestionar o desastre,
nin dixen que certas palabras
me esquivasen coma cabaliños do demo.
Non dixen necesítote, non conxurei providencias,
nin un só dos cen nomes de deus
viñeron pousar sobre os meus labios.
Non poñas na miña boca
palabras de para sempre,
nin que os últimos complexos
teñan saltado de min igual ca as pulgas.
Non dixen patria nin matria,
non poñas iso na miña boca.
Non dixen casa comigo, nin
limarei a miña vida ata que encaixe nos buratos.
Non houben ser eu quen rimou destino con desexo.

Non poñas iso na miña boca.
Pon mellor

iso
outro.


***

"El subrayado no es mío"

No dije rosa, ni azul,
no pongas eso en mi boca.
Yo no dije queda clausurado el interior,
ni brindé porque queramos todo cuanto debemos.
Yo no prometí ser capaz de gestionar el desastre,
ni dije que ciertas palabras
me esquivasen como las libélulas.
No dije te necesito, no conjuré providencias,
ni uno solo de los cien nombres de Dios
se vino a posar sobre mis labios.
No pongas en mi boca
palabras de para siempre,
ni que los últimos complejos
hayan saltado de mí como las pulgas.
No dije patria ni matria,
no pongas eso en mi boca.
No dije cásate conmigo, ni
voy a limar mi vida hasta que encaje entre los huecos.
No hube de ser yo quien rimó destino con deseo.

No pongas eso en mi boca.
Pon mejor

eso
otro.

Yolanda Castaño A segunda lingua (2014)

28 septiembre 2015

Restos diurnos

Hoy soñé con vos. Fue un sueño largo como aquellos que tenía antes, en los que no parábamos de contarnos cosas. Estábamos en soledad, pero en medio de alguna actividad difusamente académica. Caminábamos por 25 de mayo, pero parecía un laberinto en el que, por supuesto, nos perdíamos. Hablábamos y hablábamos no me acuerdo de qué. Creo que no dijimos ni una sola vez la palabra "bolaño". Lo único que persiste ahora es el recuerdo de mis ganas innegociables de un beso tuyo.

26 septiembre 2015

43


"43 normalistas"

¿Quieres la salvación de México? 
¿Quieres que México se desangre?
¿Qué los versos de Juana Inés de la Cruz sean la merca que traficas?
¿Quieres que Cristo sea nuestro rey sicario?
- No
- Sí
- No
¿La poesía de Octavio Paz echada a una fosa con osamentas de jóvenes promesas?
¿Y el desierto de Sonora o el gran Popocatépetl invertido violando a una niña no nacida?
Y si las ánimas de Rulfo son los 43 normalistas de Ayotzinapa susurrando en el desierto
a los miles de rostros impávidos frente a las voces del más allá del país que no fue
las voces que se suman a otras tantas del antiguo Tlatelolco y del que todo vuelve a comenzar los deambulantes de ayer y de hoy los desollados desmembrados 2666 veces-fosas
Pues ¿Quieres la salvación de México?
¿Quieres prender fuego lo que queda del alma futura de México?
- No
- Sí
Julián Axat en Rimbaud en la CGT.

14 septiembre 2015

Una carta de amor XI


Ay, niña, no queda nada
de todo lo que soñamos,
nuestro amor son estas cartas
que están quemando mis manos,
nuestro amor son estas cartas
que están quemando mis manos.

Son como un ala de luto
volando papel quemado
las cartas donde lloraba
este pecho enamorado.

Flor del olvido
cartas de amor
el que las quema no sabe
que enluta su corazón.

Yo no sé por qué la pena
por tus ojos se va lejos
y no sé por qué los míos
se van dolidos con ellos.

Cartas de amor que se queman
flores negras en el viento,
le dejan al que ha querido
el corazón ceniciento.

Flor del olvido
cartas de amor
el que las quema no sabe
que enluta su corazón.


"Cartas de amor que se queman", de Cuchi Leguizamón y Manuel Castilla.

Versión de Liliana Herrero

30 julio 2015

Target

El paso se interrumpe
un camión descarga lácteos en un mercadito
los hombres hacen fuerza
el chino del mercado da instrucciones
yo pienso en la cadena,
en la cadena alimentaria de las cosas,
lo mejor que puede pasar es que se vendan todas las leches.
 

En qué franja del mundo estoy
en la que hace qué
en la que cree en qué
en la que jamás piensa en qué
 

qué soy exactamente

qué virtudes tengo
en qué franja de la bondad entro.

En el medio de la calle hay un auto dado vuelta
lo custodia una mujer policía
ya no hay personas
no hay accidentados
queda un auto dado vuelta
un auto que ya no sirve tanto
me preocupo por la vida de las personas que iban adentro
cuántos eran
si había niños, una mujer embarazada
un anciano o alguien feliz.

No tengo idea de mi coeficiente mental
cuánto es, qué número tiene
en qué franja estoy

tengo una enfermedad crónica
me pregunto cuánta gente habrá
en la franja de los enfermos crónicos.

Mi vecina está recién operada de la garganta
tiene un hilito de voz
ella está en esa franja
su hija está en la franja de los niños con problemas de peso
yo estuve en la franja de los niños fóbicos
de las nenas a las que le comieron la lengua los ratones.

En qué franja cabe mi felicidad de hoy
en qué segmento va
no sé nadar
estoy en una franja que no me queda bien
a mí dejame en el agua que no me voy a morir
estoy en esa franja.
 

Nadie sabe en qué franja horaria está mi hermana
ese continente no está en esta franja
mi hermana está en la franja de las mujeres altas
yo estoy en la franja de las bajas
y la miro como cuando era chica
hay una franja que nos unirá siempre
la franja de los hijos de Mónica y de Ulises.
 

Se bifurcan las franjas de la identidad
tanto
que dan ganas de correr
hacia la preexistencia.
 

En el bebé diminuto que vi en el subte
iba la gracia
la vida
frágil
nueva
en la madre del bebé diminuto que vi en el subte
iba el miedo a lo inmanejable.
 

La franja de los recién nacidos
es la franja efímera.
 

Estoy en la franja de los que le deben al psiquiatra
de las chicas con mucho corazón
y muchos lunares
en la franja de los que a veces
duermen mal de noche.


Clara Muschietti en Karateka.

26 julio 2015

Una carta de amor X


No sé si esperarte de nuevo
por una mañana o dos.

El jugo en mi sombra es ardiente,
la buena noticia sos vos. Sos vos.

La noche se agota de verme,
quizá es mejor descansar.

Afuera hace frío y es tarde.
El hoy del reloj se durmió. Se fue.

Y vendrás con una sonrisa
envuelta en la brisa,
y me verás inútil demente inconscientemente.
Yo pisaré tu cama de fosas (y no mariposas).

Resolveré la última prosa,
resuelve mis cosas, en soledad.

Lisandro Aristimuño "La última prosa"




31 mayo 2015

El tiempo y los caminos

Imagen extraída de internet

1
Al fin, se desató
el fajín ceñidor de brocado,
con dibujos de flores
de su ropa interior

mas sufro ahora,
trastornado
como la fronda del sauce
en el viento

¿podré acaso borrar este recuerdo
de su cabello despeinado
en el lecho?


112
La lumbre mortecina
aún queda
al lado de mi ventana

y la lluvia
hace caer las hojas
de los árboles de paulonia

mi cabello
encanecería
aun cuando no estuviese
pensando en ti.


189
Con amor en tus ojos
sirve tu vino
en mi copa
sirve tu vino
con amor en tus ojos.


199
¿Por qué no aprendí
a dormir solo
cuando aún
me amaba?


230
Como la flor de cerezo
o una hoja de otoño
que baila en el viento
y se para sobre el agua
dejaré un rato
sobre mi manga
esta luna reflejada
en mi lágrima rociada

¿será él esta vez?
ah, no

¿ves?
Ni siquiera reconozco
el sonido de granizo
sobre las hojas de bambú.


291
Cómo envidio
este corazón mío
siempre contigo
día y noche.



34
Estamos alejados
estamos alejados

el amor acaba en un sueño vano
solo tu memoria me acompaña en el lecho
y me rodea únicamente soledad

mis lágrimas fluyen
en oleaje silencioso
derramándose sobre mis mangas

¿nuestros ríos acaso
se encontrarán de nuevo?

¿nuestros ríos acaso
se encontrarán de nuevo?

Fragmentos del Kanginshu (Japón, 1518). Tomado de Los cantos en el pequeño paraíso, Buenos Aires, Emecé, 2012. (Traductor Masateru Ito).