06 junio 2007

Ya no sé qué hacer conmigo

Ya tuve que ir obligado a misa, ya toqué en el piano “Para Elisa”.
Ya aprendí a falsear mi sonrisa, ya caminé por la cornisa.

Ya cambié de lugar mi cama, ya hice comedia, ya hice drama.
Fui concreto y me fui por las ramas, ya me hice el bueno y tuve mala fama.

Ya fui ético y fui errático, ya fui escéptico y fui fanático.
Ya fui abúlico, fui metódico, ya fui impúdico y fui caótico.

Ya leí Arthur Conan Doyle, ya me pasé de nafta a gas oil.
Ya leí a Breton y a Molière, ya dormí en colchón y en sommier.

Ya me cambié el pelo de color, ya estuve en contra y estuve a favor.
Lo que me daba placer ahora me da dolor, ya estuve al otro lado del mostrador.

Y oigo una voz que dice sin razón:
“Vos siempre cambiando, ya no cambiás más”.
Y yo estoy cada vez más igual.
Ya no sé qué hacer conmigo.

Ya me ahogué en un vaso de agua, ya planté café en Nicaragua.
Ya me fui a probar suerte a USA, ya jugué a la ruleta rusa.

Ya creí en los marcianos, ya fui ovolactovegetariano.
Sano, fui quieto y fui gitano, ya estuve tranqui y estuve hasta las manos.

Hice el curso de mitología pero de mí los dioses se reían,
orfebrería la salvé raspando y ritmología aquí la estoy aplicando.

Ya probé, ya fumé, ya tomé, ya dejé, ya firmé, ya viajé, ya pegué,
ya sufrí, ya eludí, ya huí, ya asumí, ya me fui, ya volví, ya fingí, ya mentí.

Y entre tantas falsedades muchas de mis mentiras ya son verdades.
Hice fácil adversidades y me compliqué en las nimiedades.

Y oigo una voz que dice con razón:
“Vos siempre cambiando, ya no cambiás más”.
Y yo estoy cada vez más igual.
Ya no sé qué hacer conmigo.

Ya me hice un lifting, me puse un piercing, fui a ver al dream team y no hubo feeling,
me tatué al Che en una nalga, arriba de mami para que no se salga.

Ya me reí y me importó un bledo de cosas y gente que ahora me dan miedo.
Ayuné por causas al pedo, ya me empaché con pollo al spiedo.

Ya fui al psicólogo, fui al teólogo, fui al astrólogo, fui al enólogo,
ya fui alcohólico y fui lambeta, ya fui anónimo y ya hice dieta.

Ya lancé piedras y escupitajos al lugar donde ahora trabajo
y mi legajo cuenta a destajo, que me porté bien y que armé relajo.

Y oigo una voz que dice sin razón:
“Vos siempre cambiando, ya no cambiás más”
Y yo estoy cada vez más igual.
Ya no sé qué hacer conmigo.

Cuarteto de Nos


6 comentarios:

simpática y puntual dijo...

genial!
me da ganas de escribir mi versión.

saludos.

Ra dijo...

Me pasó lo mismo: dan ganas de atreverse ;)
Beso!

Cobiñas dijo...

Y vamos, muchachas: no nos dejen con las ganas :-))
Abrazos

verborrea suicida dijo...

simplemente delicioso el cuarteto de nos.
Demasiado fácil identificarse.
saludos

Anónimo dijo...

Sencillamente ESPECTACULAR!!!

En lugar de estar leyendo una poesía, me dió la sensación de estar mirandome en el espejo!!!!

http://lascronicasdelangelverde.blogspot.com/

Orligansk dijo...

Buenisimo escrito... sin palabras, dejare que mis lagrimas sigan susurrando comentarios a mi oido derecho!
http://www.fotolog.com/orligansk